La Justicia detuvo a una amiga de Brenda Uliarte por su rol en el atentado contra Cristina Kirchner

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Brenda Uliarte al ser detenida -

Según publica Clarín Fue durante la noche del lunes luego de que la jueza dispusiera el secreto de sumario. Había mensajes cruzados entre ambas.

Por: Lucía Salinas

Después de decretar el secreto de sumario, la jueza María Eugenia Capuchetti ordenó la detención de una de las amigas de Brenda Uliarte con quien se comunicó después del ataque que protagonizó Fernando Sabag Montiel contra Cristina Kirchner. La joven, de apellido Díaz, fue detenida el lunes por la noche y el operativo estuvo a cargo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

La detención fue en San Miguel, la misma localidad en la que vivía Uliarte y donde se refugió, en la casa de una ex pareja, el jueves después del atentado. 

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Fuentes judiciales confirmaron a Clarín que la detención se produjo a raíz del análisis del celular de Brenda Uliarte. Se realizó al detectar comunicaciones “de contenido fuerte e importante” que mantuvieron horas posteriores al atentado contra la vicepresidenta. Se sospecha que esta joven podría estar vinculada al atentado. 

El informe realizado por la PSA sobre el dispositivo celular de la joven detenida hace más de una semana arrojó información relevante para el caso a tal punto que la magistrada ordenó el secreto de sumario y se espera que sean nuevamente indagados Sabag Montiel, Uliarte y la amiga detenida el lunes por la noche.

Por la noche del lunes, en paralelo a la nueva detención, la PSA por orden de la Justicia realizó tres allanamientos (dos en provincia de Buenos Aires y uno en CABA) en los que se secuestraron más teléfonos celulares, dispositivos electrónicos, y otros elementos calificados de “interés para la causa”.

El celular de Uliarte se convirtió en una pieza clave en las últimas horas en la causa que lleva la carátula de tentativa de homicidio. Fuentes de la causa indicaron que de la información de la pericia del dispositivo, surgieron elementos que corroboraron que existió otro intento de atentado contra la vicepresidenta que “no se concretó”.

La fiscalía a cargo de Carlos Rívolo solicitó, ante la nueva información, que la jueza cite a una ampliación indagatoria a Sabag Montiel que se negó dos veces a responder preguntas y a Uliarte, quien la semana pasada había dicho que no tenía nada que ver con los hechos investigados. Su pareja también buscó desligarla al decir “Brenda no tuvo nada que ver y yo tampoco”, palabras que carecen de veracidad para la justicia.

La pareja está imputada de haber querido “dar muerte a Cristina Elisabet Fernández de Kirchner – Vicepresidenta de la nación y Presidente de la Honorable Cámara de Senadores de la Nación-, contado para ello con la planificación y acuerdo previo entre ambos”.

Los mensajes de texto, los videos publicados los últimos días, el análisis de cámaras de la zona los días previos, todas las pruebas son piezas de un rompecabezas que complica cada vez más la situación procesal de Uliarte y Sabag Montiel a quienes se los señala, además, de “planificación del atentado” contando para ello, “con tareas previas de inteligencia”.

Al momento de estudiar todo el contenido del celular, los investigadores ampliaron la red de personas que podrían estar involucradas en los ataques a Cristina Kirchner. A raíz de ese material, se busca determinar las participaciones y los distintos roles en la etapa previa al atentado.

Los mensajes más relevantes fueron los que intercambiaron Sabag Montiel y Uliarte previo al jueves 1 de septiembre. En las conversaciones ellos hablan de la “presencia de cámaras de C5N”, intercambian detalles de los horarios y del movimiento de la gente y los militantes en el lugar. “Ella (por la vicepresidenta) ya subió, ya no creo que salga a esta hora así que ya fue, deja, voy para allá, quédate ahí. No traigas nada”. El mensaje lo escribió el 27 de agosto, el joven de 35 años y la receptora fue su pareja.

Hasta el momento eran los únicos dos imputados y detenidos en el caso. Sin embargo, ante la reconstrucción de los días previos al atentado, “con observación pormenorizada de imágenes, comunicaciones y georreferenciación” que posibilitó establecer circuitos y recorridos, como también “posibles presencias reiteradas de terceros entorno al domicilio de Juncal y Uruguay”, señalaron fuentes del caso.

Es por ello que no se descarta que la cantidad de personas involucradas no se circunscriba sólo a la pareja. Uliarte intercambió mensajes, después del ataque, con su amiga de apellido Díaz quien se convirtió en la tercera detenida en el marco del expediente.

Hay que recordar que después de que Fernando Sabag Montiel gatilló dos veces la pistola Bersa calibre 32 a quince centímetros de la cabeza de Cristina Kirchner, Uliarte huyó de la escena. Las cámaras la registran retirándose por la calle Uruguay con una bolsa blanca en su mano izquierda.

Horas después llegó a San Miguel donde vive su ex pareja, un joven de profesión albañil que la recibió el jueves por la noche. Ante la justicia prestó declaración testimonial explicando que ella le había contado “lo que Sabag Montiel hizo”. Es decir, señalaron fuentes del caso, tuvo “conocimiento de lo ocurrido todo el tiempo”.

No fue la única persona con la que estuvo en contacto. Su amiga, ahora detenida por orden de la justicia, fue la otra persona con la que intercambio varios mensajes que para los investigadores “son de un contenido fuerte y relevante para el caso”. Por eso las sospechas “recaen sobre la amiga con quien se comunicó después del atentado”, explicaron fuentes del caso a Clarín.

Los mensajes del celular

Esa serie de comunicaciones del teléfono celular expusieron un intento previo de ataque a la Vicepresidenta, a partir del intercambio entre Uliarte y Fernando Sabag Montiel el 27 de agosto, pero hubo más mensajes.

Aquellos enviados por Brenda Uliarte y que fortalece la tesis sobre su participación en los hechos investigados, sostienen: “Tenemos que generar hechos, no protestas”. Continuando en ese tono, agrega en otro texto que “no hay que seguir puteando, hay que pasar a la acción. Pongamos molotov en la Casa Rosada”. Justamente al expediente se sumaron fotografías de la joven posando afuera de la sede del Ejecutivo nacional el día de la denominada “Marcha de las Antorchas”, en que se registraron disturbios. (Clarín)

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