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    Como explicarles…

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    Días atrás en una reflexión en este mismo espacio decíamos que ¡pobre los ilusos que creen muerto (políticamente) a Kirchner! y esta suerte de justicia naïf que se muestra en las manos de Oyarbide o de la asustadiza Servini, viene a corroborar lo que en realidad se prepara para el 2010. Justicia corrupta y servil, con oposición flácida ¡Zás!, campo propicio para la siembra K. Primero, divide y reinarás, luego aprieta y obtendrás y a mediado del año que viene el Congreso estará ampliamente fragmentado y no existirá la oposición, los señuelos que tire el matrimonio relucirán entre la banca de los diputados y senadores resplandeciendo como una Banelco y el horizonte K volverá a tomar el color que nunca debió perder.

    La justicia no está presionada, hay jueces corruptos. Pues a la vista está que un incremento patrimonial de 158% en un año estando en la función pública no es lógico y menos lógico es si el Juez que tiene que fallar llama al Contador del acusado de enriquecimiento ilícito para que le ayude a dibujar los números y que la diferencia no parezca tan grosera.

    Oyarbide es lo que es y ya ha dado muestra de ello al igual que Servini de Cubría, quienes no han podido (aún) meter preso (en serio, no para la gilada) a uno de los tantos que robaron durante la era menemista, incluyendo a Menem.

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    Los de Zanola y el triple crimen también van en pendiente, porque ambos casos se juntan en una sola punta: el gobierno. Los dineros cruzados del narcotráfico y la corrupción sindical le van a poner tope a la decisión de los jueces corruptos. Así estamos. Cualquiera que robe una manzana va preso, los ladrones que roban en masa se salvan y nadie está amenazado de nada, aquí la cuestión no pasa por el apriete, pasa por la billetera.

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