(Por: Rubén Lasagno) – Puedo entender aunque no lo acepte, que un venezolano con intereses personales, familiares, políticos y/o comerciales en Venezuela, esté en contra o de acuerdo con la finalización del régimen madurista. Y digo que lo puedo entender, porque más allá de que en nuestra cosmovisión luzca equivocado, el tipo vive allí, sufre las consecuencias y está atado a los vaivenes de un régimen antidemocrático, criminal, narco y asesino, con lo cual, su entorno lo tiene condicionado; pero que un intendente de una ciudad de confín, quien dudo conozca Venezuela y si lo hizo seguramente fue a gozar de las comodidades y la protección de la lacra chavista-madurista y no a sufrir la opresión, la miseria, pobreza, persecución y torturas que han aplicado al pueblo durante 26 años, razón que produjo la fuga de 8 millones de ciudadano venezolanos al mundo, haga hincapié en la “inconstitucionalidad”, “violación de los derechos ciudadanos, humanos”, “el derecho a la autodeterminación de los pueblos” y hable de ”delito internacional”, tras la acción tomada por el presidente Trump, es muy controvertido en boca de Grasso o de su madre putativa, porque le salta la térmica ante tamaña vulneración de “los derechos humanos y la libre decisión de los pueblos”, pero no lo hizo para condenar el genocidio de Maduro.
No lo escuchamos al intendente Pablo Grasso referirse a la violación permanente de los Derechos Humanos de la narcodictadura venezolana, el robo en las urnas, los colectivos chavistas que matan y secuestran, el Helcoidal, un Auschwitz moderno, de los 8 centros de detención ilegales del SEBIN, de los más de 1000 detenidos ilegales por disentir y hablar contra el régimen, de políticos, sindicalistas, empresarios e intelectuales encarcelados, de la triangulación narco-aérea con Cuba ni de la actividad político-militar que desplegaba Iran, Cuba y Moscú, tratando de fijar un enclave estratégico-terrorista en América del Sur, prácticamente la principal razón geopolítica de EEUU (más allá del petróleo que ve Grasso) para decidir una acción como la que llevó a cabo con la extracción del mamarracho dictadorzuelo y su esposa.
Este kirchnerista consagrado, siempre relegado por “los capitanes del partido” quien aspira a ser candidato a gobernador en el 2027 casi por descarte, incondicional de la condenada Cristina Fernández a quien Grasso quiere libre (¿?) y cámara de reverencia del populismo más obtuso y desvergonzado, omite liminarmente la verdad sobre la realidad política venezolana, para crear una zona de confort donde anclar el relato fascista, negacionista, procaz y mendaz que empapa la “ideología” barata inventada por esta llamada “izquierda peronista”, que de izquierda no tiene nada y porque, además, juntar ambos términos es un oxímoron que hace al concepto aún menos entendible.
La “retórica marxista del relato” al que ciertamente adhiere Grasso y sostuvo Chávez y Maduro, el kirchnerismo (como aquellos) la tiene acomodada a su mini-ambiente ideológico, donde hablan del progresismo, los Derechos Humanos y la distribución de la riqueza y se afanan un PBI llenando el mapa mundial de cuentas en paraísos fiscales, millonarias inversiones en Miami, cientos de bolsos enterrados, con campos y estancias que parecen compradas en un oulet inmobiliario, miles de fajos termosellados acarreados por años a un departamento de Juncal y Uruguay o en el T-01 a Santa Cruz y ahí entendemos que la retórica K no es marxista por Carlos, sino de Groucho.
“Grassotero”, la nueva especie
Este hombre que seguramente va a jugar sus fichas a la gobernación (si lo deja Pablo González, la abuela, la condenada y sus votantes, de los cuales cada vez le quedan menos ) posee el típico gen kirchnerista que lo identifica con el tero: grita en un lado y pone los huevos en otro.
Es una forma usualmente comparable con la protectora ave que se muestra valiente e ingeniosa para distraer los peligros que acechan a sus crías, pero huye cuando la amenaza es cierta, concreta y se ve superada.
Sustituyendo términos, el tero vendría a ser Grasso y los huevos el discurso vacío y calenturiento de la “izquierda” inventada por un partido cleptocrático (histórica y judicialmente demostrado) y es tal vez, esto último, lo que verdaderamente emparenta y conecta a esta especie política en extinción que mantiene el discurso “de lo correcto”, critica “lo inconveniente” según su mirada unidireccional y aplica a rajatablas el uso discrecional y arbitrario de los que es “bueno o malo”, según su enfoque maniqueísta y cierto sincretismo aleatorio que usa el kirchnerismo para moldear las circunstancias al relato partidario y acomodar la forma de transmitirlo.
Relativismo moral
Pablo Grasso ataca discursivamente la acción antinatural de EEUU, que extrajo el cáncer latinoamericano implantado por Chávez en un principio y luego que Dios hizo la gran obra de llevárselo, los Hermanos Castro pusieron al monigote-títere preparado en la Academia de las FAR “General Máximo Gómez” de Cuba, un equivalente a La Escuela de las Américas de Miami, cuna de “la derecha” que entrenaba a genocidas y torturadores latinoamericanos para combatir “el comunismo” aceitando las dictaduras de prácticamente todos los países en el cono sur entre los ´50 y´80.
El intendente mira con un solo ojo, omite la vivencia de los propios venezolanos y encapsula su mente (tal vez de allí la analogía con el termo) blindando el criterio razonable por otro con el mazo dando, que solo ve lo malo que son “los imperialistas” mientras el propio intendente en los últimos 10 años reforzó sustantivamente su pertenencia al capitalismo occidental, tras conocerse, por infidencias de algunos ex funcionarios de su entorno, que están horrorizados por el aumento exponencial de su patrimonio personal el cual creció de manera inversamente proporcional a las condiciones de empobrecimiento social que vive Río Gallegos.
La llegada de Pablo Grasso a la gobernación, es una meta aspiracional del actual intendente quien, desde que arrancó su primera gestión en la comuna, no piensa en otra cosa; está en campaña permanente y vive reclutando adeptos, comprando periodistas en toda la provincia y cooptando intendentes del interior en una acción interminable de “campaña permanente”, lo cual no es criticable en si misma, si lo hiciera con plata de su bolsillo y no usando al municipio como Unidad Básica y fuente de financiamiento, con el esfuerzo de todos los vecinos a los cuales en el Presupuesto 2026 le ajustó la tarifaria con aumentos de Tasas y Contribuciones por encima del 100% en algunos ítems.
En el contexto descripto, las palabras de Pablo Grasso sobre la acción militar estadounidense en Venezuela carece de valor políticamente crítico, porque recorta la historia para amoldarla a su necesidad discursiva, en sintonía con otros kirchneristas que se han expresado al respecto como Cristina, Alicia, Molina, Máximo, Ianni y tantos otros, con frases salidas de una misma matriz, como si fuera un molde, sin ningún tipo de matices, sin el mínimo intento de reflexionar, con cero autocrítica y “las anteojeras” puestas (viejos aditamentos que les ponían en la antigüedad en la cabeza a los caballos que tiraban de carros, lo cual le permitía mirar solo hacia adelante y que no los asustara el entorno) para coincidir con el relato afiebrado de la madrina con pulsera, haciendo abstracción de la historia y la verdad, como es su costumbre. (Agencia OPI Santa Cruz)
Opi ya no puede disimular su opinion, cada vez más gorila.
Me queres decir marcelo donde en que nota y en que columa opi disimula su opinion? presisamente por eso lo leemos porque reparte para todos lados y definime gorila porfa. Lo que pasa es que debes ser un termopilo de Grasa y el recubrimiento cerebral te está haciendo mal. Cuidate porque la ceguera mental es la que peor enferma
CONTUNDENTE OPINION
Me cago!!… Lasagno dejaste a Grasos en pelotas y mirando al sur .. jaja lo pinta de cuerpo entero al chanta este pero ya no tiene fuerza se lanzo muy temprano a la campaña a gobernador y le tomaron el tiempo al tipo::::: no llega los cerdos que lo rodena lo van a boicotear
En que ciudad vives Marcelo, en la mejor del mundo, que no se desbordan las cloacas, que la mugre no vuela como volantes con el viento, qué las calles tienen más parches que pantalón de payaso y con cráteres qué te destrozan el auto y cuando agarras uno se te cae la mandíbula, Marcelo esto es lo que defiendes del corrupto narco de grassa o vivís en rio gallegos, o estas hablando de una ciudad de Europa