La estrategia de defensa del Estado argentino en los tribunales de Nueva York ha entrado en una fase de resistencia abierta. La Procuración del Tesoro de la Nación presentó un pedido formal ante la jueza Loretta Preska para suspender el proceso de discovery y el pedido de desacato impulsado por los beneficiarios del fallo contra YPF. Según el organismo, lo que comenzó como un procedimiento legal para identificar activos se ha transformado en un “hostigamiento sistemático” que vulnera la soberanía nacional.
El conflicto escaló luego de que el fondo Burford Capital solicitara información específica sobre la ubicación de las Reservas de oro del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Aunque el Gobierno asegura haber cumplido con la entrega de documentación “sin precedentes” desde diciembre de 2023, los demandantes buscan ahora activos que la Argentina considera inembargables bajo el derecho internacional.
El oro del Banco Central bajo la lupa judicial
La posición de la Procuración es técnica: las reservas son propiedad de una entidad autárquica y gozan de inmunidad de ejecución. Sin embargo, el pedido de los demandantes de “poner arena en los engranajes” de la economía argentina sugiere que el objetivo no es solo el cobro de la sentencia, sino una presión política y financiera que el Estado califica de “jurídicamente inaceptable”.
A pesar de que el actual gobierno intenta diferenciarse de gestiones anteriores —donde el país fue declarado en desacato en tres oportunidades—, la presión de los acreedores por rastrear bienes ejecutables no cede. El proceso de discovery, diseñado para transparentar activos, es hoy la principal amenaza para el patrimonio nacional en el exterior.
En este escenario, la defensa ratificó que utilizará todas las instancias para frenar lo que consideran una desnaturalización del proceso judicial. El desenlace en el juzgado de Manhattan determinará si las reservas del BCRA quedan efectivamente blindadas o si el país enfrenta una nueva orden de desacato con consecuencias financieras imprevisibles. (Agencia OPI Santa Cruz)