Diez meses consecutivos de contracción técnica resumen la cruda realidad comercial a nivel nacional. La caída ventas minoristas pymes alcanzó un 5,6% interanual durante febrero, arrastrando una baja acumulada del 5,2% en el primer bimestre del año según los registros oficiales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El leve repunte estacional no alcanzó para disimular la pérdida estructural de poder adquisitivo.
El análisis estadístico desarma cualquier discurso de recuperación temprana. Aunque el índice desestacionalizado mostró un incremento mensual del 2,6% traccionado exclusivamente por el inicio del ciclo lectivo, este movimiento apenas logró amortiguar la severa caída del 4,2% registrada durante el mes inaugural de 2026.
La demanda actual opera bajo una estricta selectividad y sobre bienes de subsistencia. Los consumidores priorizan ofertas y financiamiento, mientras la presión tributaria y los costos operativos crecientes pulverizan la rentabilidad de los locales comerciales.
El derrumbe rubro por rubro confirma la tendencia recesiva
El monitor sectorial expone un rojo generalizado con seis de los siete sectores analizados en terreno negativo durante el último mes, evidenciando el estancamiento transversal de la economía.
- Bazar y decoración lidera el desplome con una abrupta caída del 14,4% interanual y un retroceso acumulado del 15,6% en el año.
- Perfumería registra una fuerte baja del 10,7% frente a febrero del ciclo anterior.
- Alimentos y bebidas sufre un retroceso del 8,7% interanual y consolida un 7,4% de pérdida en el arranque del año.
- Textil e indumentaria marca un descenso del 7,4% interanual a precios constantes.
- Calzado y marroquinería cae un 1,1% interanual.
- Ferretería y materiales de construcción presenta una merma del 0,3% interanual.
La única excepción estadística del mes recae en el rubro Farmacia, que logró sostener un marginal incremento del 0,3% interanual.
Apenas un 15,5% de los comerciantes considera que el escenario actual es oportuno para realizar desembolsos o inversiones, frente a un 57,6% que descarta cualquier tipo de expansión. La reactivación real del sector productivo queda atada a una futura recomposición salarial que logre estabilizar la previsibilidad de los costos fijos. (Agencia OPI Santa Cruz)