Más de 27 millones de ciudadanos habilitados esperan el desenlace del balotaje presidencial peruano, donde las proyecciones de las consultoras privadas y el escrutinio oficial provisorio muestran diferencias inferiores al un por ciento entre los candidatos.
La parálisis política se apodera de Perú tras el cierre de las mesas de votación este domingo 7 de junio de 2026. El avance del conteo oficial de sufragios proyecta un escenario de extrema polarización que impide consagrar un ganador inmediato entre la postulante de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, y el representante de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez.
Las empresas encuestadoras modificaron sus diagnósticos con el correr de las horas y sembraron incertidumbre en los búnkeres partidarios. La consultora Datum otorgó un 50,14% a Roberto Sánchez frente a un 49,86% para Keiko Fujimori en su medición de conteo rápido al 100%. Por su parte, la firma Ipsos reportó una tendencia de 50,3% contra 49,7% en favor del candidato de izquierda.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales ralentizó la difusión de los datos oficiales debido a la complejidad del territorio. El reporte estatal con el 50% de las mesas escrutadas ubicó a Keiko Fujimori arriba con el 52,71% de los votos válidos. El mismo corte técnico asignó un 47,28% a Roberto Sánchez, revirtiendo las tendencias iniciales de los sondeos de boca de urna.
El aspirante presidencial por Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, reclamó prudencia a la ciudadanía y exigió esperar las actas definitivas del escrutinio. “El boca de urna históricamente puso por debajo a quienes terminaron ganando”, advirtió el dirigente ante los medios de comunicación en Lima. El postulante opositor remarcó que la paridad absoluta anula cualquier festejo anticipado en la capital.
La estructura partidaria de Fuerza Popular ordenó el despliegue inmediato de sus fiscales para custodiar las actas en las sedes de votación. El vicepresidente del partido, Luis Galarreta, afirmó que el proceso electoral continúa en los tribunales encargados de revisar las impugnaciones. La legislación electoral peruana prevé que la resolución de los votos observados demorará varios días. (Agencia OPI Santa Cruz)