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Mucho relato y cero datos. La estrategia mediática del gobierno para forzar la Emergencia Habitacional en la Legislatura el próximo jueves 23

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El diputado del SER Santiago Aberastain - Foto:
El diputado del SER Santiago Aberastain - Foto:

(Por: Rubén Lasagno) – El proyecto 406/26 sobre “Emergencia Habitacional” impulsado en la Legislatura por el bloque oficialista y que se tratará en Extraordinarias del día jueves 23, carece de relevamientos previos, estadísticas o factibilidad de servicios, como lo expresé en mi investigación anterior y hoy, a través de un fuerte lobby mediático que apela a la ‘sensibilidad’, buscan presionar a la Legislatura para obtener facultades extraordinarias que les permitan reasignar partidas y eludir procesos licitatorios regulares.

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En un diario digital de Río Gallegos aparece hoy una entrevista al Jefe del bloque oficialista en la Cámara de Diputados, Santiago Aberastain, quien en el artículo ensaya una defensa irrestricta del proyecto de “Emergencia Habitacional” que es solicitado sin el mínimo sustento técnico y el propio Aberastain, pretende que sea aprobado por la oposición a mano alzada.

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En síntesis, la entrevista confirma que el proyecto no fue diseñado como una herramienta de planificación urbana basada en evidencia, sino como un vehículo político. En gobierno busca presionar emotivamente a la legislatura para obtener facultades delegadas extraordinarias (manejo de fondos y tierras sin licitación pública) escudándose en una necesidad social innegable, pero no cuantificada, tal resulta de la lectura a la entrevista de Aberastain y que voy a analizar en sus detalles a continuación.

Ante la carencia de un sustento técnico y estadístico en el texto del proyecto, la estrategia del oficialismo a través del Jefe de Bloque se traslada al terreno meramente discursivo y mediático.

De la lectura  del artículo resulta que estamos ante una campaña diseñada para presionar a la oposición, forzando la votación (especialmente si el gobierno no cuentan con los dos tercios necesarios) mediante la exposición pública. A la luz de lo que puedo observar en el proyecto original que ayer analicé, el discurso de Aberastain se articula sobre varios ejes retóricos y falacias argumentativas que buscan justificar la emergencia sin mostrar los números. Veamos.

El argumento más fuerte y netamente político de la entrevista que publica un medio local hoy es la frase: “solamente una persona que vive muy cómodamente […] y con muy baja sensibilidad puede pretender que esto no sea urgente”.

Obviamente el objetivo central es desplazar el eje del debate. Si la oposición o cualquiera que como yo analicé el proyecto en el día de ayer, cuestiona la falta de estadísticas, el cheque en blanco presupuestario o la ausencia de un censo, el oficialismo no responde con datos, sino acusando al interlocutor de ser “insensible” ante el dolor ajeno.

Es una trampa retórica diseñada para que votar en contra (por falta de rigor) tenga un costo político altísimo ante la opinión pública. Es algo similar a lo que ha sucedido con el proyecto del endeudamiento por 600 millones de dólares. La historia se repite exactamente igual en lo procedimental.

Ante la falta de un diagnóstico cuantitativo (cuántas casas faltan, dónde, y cuál es la capacidad de infraestructura), el legislador en la nota recurre a casos anecdóticos de alto impacto emocional para sustituir a la estadística real que no posee.

Menciona a “familias que hace 30 años tienen una vivienda […] y todavía no pueden obtener el título”, llegando al punto de afirmar “que los titulares mueren esperando”, pero como una contradicción técnica más, él mismo Aberastain admite que el problema radica en que “no existe una ordenanza local que ceda las tierras”.

Una Ley Provincial de Emergencia no puede obligar automáticamente a los Concejos Deliberantes municipales a sancionar ordenanzas de cesión de tierras de un día para el otro sin vulnerar autonomías municipales; es decir, se utiliza un problema real y doloroso para justificar una herramienta provincial que, en la práctica, no resuelve esa traba jurisdiccional específica.

Más argumentos para este dislate

El legislador blanquea el verdadero núcleo operativo del proyecto (el Capítulo II): saltarse los procesos regulares del Estado con lo cual alega una justificación de la discrecionalidad administrativa en beneficio del propio gobierno.

En la nota el diputado oficialista afirma que los “procesos licitatorios […] son muy lentos, llevan meses y hasta semestres”. Al declarar la emergencia, lo que se busca en realidad es habilitar la contratación directa o concursos privados de precios exprés, gran oportunidad para flexibilizar la corrupción que, como sabemos, no es ajena a esta administración provincial.

Como contrapeso discursivo, Aberastain promete que todo será “con transparencia y con una comisión de seguimiento“. Sin embargo, como analizamos previamente, al no haber un presupuesto base ni un censo inicial, esa comisión legislativa será un cascarón vacío por cuanto no tendrá parámetros objetivos contra los cuales auditar si los fondos se gastaron de manera eficiente o si los terrenos comprados por el “Banco de Tierras” tenían el precio correcto.

Aberastain en sus declaraciones justifica la creación del Banco de Tierras Provincial diciendo que hay “espacios ociosos que nadie aprovecha”. Este es un argumento contrafáctico y peligroso en términos de seguridad jurídica.

Al no existir un catastro previo que identifique a quién pertenecen esas tierras, el proyecto le daría al Ejecutivo la facultad de señalar discrecionalmente qué terreno considera “ocioso” para expropiarlo o adquirirlo de forma directa, abriendo la puerta a posibles negocios inmobiliarios sin control previo de la Legislatura.

Por último, la entrevista al diputado Aberastain, prepara el terreno por si el oficialismo no logra reunir las manos (los 2/3) para aprobar la ley, como seguramente ocurrirá el día jueves, tal lo que pudimos advertir en las comunicaciones extraoficiales que mantuvimos.

En principio se aísla el tema al confirmar que es “el único tema” de la sesión y al separarlo del endeudamiento, fuerzan a la oposición a votar pura y exclusivamente sobre la “necesidad de viviendas”.

Asimismo el diputado acusa preventivamente al afirmar que “hay sectores escondidos detrás de los matorrales esperando ver en qué momento puede hacer daño” y apunta directamente al kirchnerismo y sectores independientes de la Legislatura; de esta manera el oficialismo se garantiza un chivo expiatorio. Si la ley no sale porque está mal redactada o carece de rigor, como posiblemente suceda el jueves, el relato oficial no admitirá la falta de profesionalismo en la redacción, sino que “culpará a la máquina de impedir” de la oposición.

Conclusión

No hay dudas que el verdadero objetivo detrás de la Emergencia habitacional es lograr un cheque en blanco, sin mostrar datos, censos, estadísticas y un estudio rigoroso de la verdadera necesidad habitacional; es lo que podríamos calificar de una “Emergencia a ciegas” donde se pide vía libre para contrataciones directas sin mostrar un solo número, sin un solo diagnóstico serio y todo indica que la Emergencia está armada para saltar licitaciones, algo así (y salvando las distancias) como la reestructuración del Reglamento de SPSE que analizamos con anterioridad. Esto lleva a otro objetivo fundamental que es el manejo de fondos sin control (reasignaciones de partidas) y un Banco de Tierras absolutamente discrecional en su manejo.

Luego tenemos la trampa de “la sensibilidad” desplegada mediáticamente donde el oficialismo busca superpoderes escudándose en el déficit habitacional manteniendo, como dijimos, mucho relato y cero datos, sustituyéndolos por la campaña emotiva para tapar un proyecto vacío de sustento técnico y en última instancia de la exposición del diputado Sebastián Aberastain vemos el chantaje de la urgencia toda vez que el propio entrevistado pide declarar la emergencia, pero no sabe cuántas casas faltan en el universo de la provincia, lo cual demuestra una improvisación total de la cual deberán tomar conciencia quienes tengas la facultad de votar el jueves, sean estos diputados oficialistas o de la oposición. (Agencia OPI Santa Cruz)

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