El Palacio de Hacienda condiciona el acceso a divisas del resto del aparato productivo a los desembolsos de cuatro rubros primarios.
El ministro de Economía, Luis Caputo, rechazó una devaluación para devolverle competitividad a la industria y condicionó la provisión de divisas para el resto de la estructura productiva al flujo que generen cuatro actividades primarias. La estrategia gubernamental confía la liquidación de dólares al complejo agropecuario, la minería, el petróleo y la energía para intentar abastecer la importación de insumos del resto de los sectores.
Durante su intervención en el evento bursátil Miradas al futuro 2026, el titular del Palacio de Hacienda sostuvo que la expansión de estas actividades extractivas y primarias dinamiza el sistema financiero. La postura oficial busca disipar los cuestionamientos sobre la reprimarización del esquema económico, argumentando que el ingreso de divisas afianza la solvencia del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y la estabilidad cambiaria.
La apuesta del Ministerio de Economía depende de que los proyectos de inversión aprobados generen una oferta constante de divisas en el mercado oficial. La industria manufacturera y la construcción enfrentan costos en dólares en ascenso sin la compensación de un ajuste en el tipo de cambio oficial, mientras el esquema fija el acceso a los insumos importados al saldo comercial que acumulen los cuatro sectores clave.
3 claves para entender esta medida:
- El Ministerio de Economía descartó explícitamente un salto devaluatorio para devolver liquidez a los sectores manufactureros golpeados por los costos internos.
- El suministro de divisas para insumos importados dependerá exclusivamente de la liquidación del agro, la minería, el petróleo y la energía.
- La estrategia oficial busca eliminar la restricción externa mediante la atracción de inversiones directas orientadas a la exportación de bienes primarios.
¿Cómo afecta esta estrategia a las PYMES y al consumo?
La decisión de no alterar el tipo de cambio oficial frente al incremento de costos locales implica un encarecimiento relativo en dólares de la producción manufacturera nacional. Las pequeñas y medianas empresas enfrentan la pérdida de competitividad frente a los bienes importados sin contar con un mecanismo de resguardo cambiario.
A su vez, el acceso a los insumos necesarios para la producción dependerá del superávit generado por el agro y la energía. La disponibilidad de bienes finales y la oferta de productos en el mercado interno quedan atadas al ritmo de liquidación de esos dólares exportadores.
“Con las inversiones ya aprobadas el flujo de dólares va a ser cada vez mayor y eso es imprescindible para este país“, afirmó el ministro de Economía, Luis Caputo.
¿Por qué el Gobierno descarta una devaluación para ganar competitividad?
El equipo económico prioriza la ancla cambiaria para contener la inflación y evitar que un salto del dólar se traslade a los precios de la canasta básica. La cartera conducida por Luis Caputo sostiene que el crecimiento del flujo de divisas mediante la minería, la energía y el petróleo aportará la estabilidad requerida sin necesidad de depreciar la moneda.
¿De qué depende la flexibilización de los insumos para la industria?
El abastecimiento de insumos importados para la producción industrial quedó condicionado a los plazos de concreción de las inversiones en el sector primario. Si la entrada de divisas se demora o la demanda de importaciones del sector energético se incrementa, la disponibilidad de dólares en el BCRA continuará ejerciendo un límite estricto sobre la actividad manufacturera. (Agencia OPI Santa Cruz)