
(Por: Rubén Lasagno) – Luego de las declaraciones del Interventor de Río Turbio Pablo Gordillo en un medio de Río Gallegos, que analizamos parcialmente en un informe anterior, inmediatamente se conoció la reacción de los sindicatos internos de YCRT a lo cuales “fue a calmar” el Secretario de Estado de Trabajo Javier Aravena quien viajó de urgencia a la cuenca a intermediar en un conflicto que está latente y tensa una situación interna que venimos observando desde hace tiempo.
Te puede interesar: Relato vs. Presupuesto 2026, los siete barcos de Gordillo no logran maquillar el rojo estructural de YCRT que destina el 96% de los fondos solo a sueldos
Fundamentalmente y como lo dije en otra columna, no hay una relación lógica entre lo que dice el interventor a la prensa, lo que promete en materia de producción, los negocios que sobrevuelan al yacimiento y la realidad que viven los trabajadores.
Una de nuestras fuentes dentro de YCRT fue lapidario al referir “Paves (Pablo Gordillo) está vendiendo a YCRT como un polo de producción de carbón fenomenal y no tenemos ningún recurso para laburar en interior de mina, especialmente seguridad”.
Y acá comienza a colisionar la relación de los trabajadores y la administración nacional representada por Gordillo, quien “pinta” una realidad inexistente con el fin de mantener y sostener la funcionalidad del yacimiento “para que los negocios que tienen entre manos (chatarra, carbón, inversores) sigan adelante el interventor crea expectativas pero no resuelve problemas, de hecho el tema salarial es un desastre acá en la empresa”, agregó la fuente quien dinamitó el discurso del funcionario “Ahora salió por un medio de Gallegos a decir prácticamente que los salarios no los maneja él y que nosotros tenemos que aceptar lo que nos dan porque no hay forma de ir a paritarias ya que lo deciden en Buenos Aires y eso lo dice a los medios, no lo dice acá frente a los compañeros”.
Un mediador pasivo
Aravena en realidad, acudió a la cuenca para mediar entre los trabajadores y la intervención por cuanto legalmente no es su competencia laboral y solo cumple con una intermediación para acercar las partes y consensuar acuerdos que luego deberán decidir en la oficina de Empleo Público de la Nación.
El funcionario provincial escuchó, trató de “bajarle la espuma al conflicto” y pactó con los sindicato un encuentro el próximo 26 de agosto en las oficinas de Trabajo en Río Gallegos.
Al respecto la fuente que consultó OPI Santa Cruz en YCRT fue lapidaria “Estiran y estiran los tiempos porque a ellos nada los apura; a nosotros nadie nos resuelve el problema y si exigimos algo nos sacuden en la cara el fantasma de los despidos y hasta hablan de cierre del yacimiento”, remarcó al tiempo que observó “MIrá, nos llaman a una reunión de acá a un mes, mientras tanto el interventor sigue su luna de miel con “los inversores” que nadie sabe oficialmente quiénes son (aunque lo sospechamos) ni en qué términos va a acordar si es que acuerdan algo. Todo oscuro y nosotros en el medio”, remarcó en tono de queja.
A Aravena en la cuenca le plantearon dos temas centrales que son la discusión salarial y las negociaciones colectivas. Esto lleva indefectiblemente a discutir los convenios colectivos (adecuación, actualización y renovación), las formas de ingreso y egreso de la empresa, cómo será el mecanismo de promoción y ascenso en la empresa y la discusión de los mecanismos de sanciones internas que han sido puestos en debate en los sindicatos, por considerarlos arbitrarios e injustos.
“Todo esto que ayer le planteamos a Aravena sabemos de antemano que lo excede. El tipo oficia de nuestra almohada para el llanto, no tiene decisión pero como no podemos hablar con el interventor, confiamos que a través de la provincia podamos llegar a que alguien nos escuche”, remarcó nuestra fuente.
Discurso oficial y realidad
Los trabajadores nucleados en los distintos gremios que operan el yacimiento pusieron en dudas las palabras de Pablo Gordillo, cuestionaron la decisión de asignar fondos “no remunerativos” que impactan negativamente en las jubilaciones y fundamentalmente pusieron en duda la comercialización de 7 barcos con 210 mil toneladas de carbón teniendo en cuenta las actuales condiciones de seguridad con las cuales trabajan, dado que ni siquiera cuenta con los elementos de protección personal.
“No hay cumplimiento de las normas de seguridad ni tampoco el suficiente celo profesional y controles en materia de seguridad de mina, lo que nos hace trabajar al borde de los límites permitidos y lamentablemente todos se van a enterar cuando finalmente ocurra una desgracia”, fue la observación que hizo nuestra fuente en relación con uno de los problemas sobre el cual vienen advirtiendo permanentemente desde los gremios, a la conducción de la empresa.
Definitivamente, los sindicatos de YCRT desmienten al interventor, no solo en sus dichos sino en su acciones. Cuestionan que el mismo “vive en Buenos Aires” y fundamentalmente que está abocado a cuestiones que nada tienen que ver con reflotar la empresa, sino más bien, a desprenderse de los compromisos más urgentes y a hacer negocios junto a sus socios empresarios y amigos, sosteniendo que el mensaje del funcionario se cae por su propio peso cuando dice que el 96% del presupuesto es para sueldos y lo aporta Nación, con lo cual – remarcan desde los sindicatos – queda expuesta la falta de producción que tiene YCRT y la deja muy lejos de la auto-sustentabilidad de la cual, en algún momento, el propio Interventor dijo que era el objetivo.
Los trabajadores, además, cargaron contra el diputado nacional de LLA Jairo Guzmán, al señalarlo como el “testigo mudo de este kilombo” (SIC) y a quien signaron como “un perfecto inútil a quien no le importa la cuenca” y cuando vino acá se “hacía el Mieli”, pero es incapaz de hacer un proyecto en beneficio de Santa Cruz y de la cuenca que depende de YCRT, “pero este tipo en unos meses va a venir (como. Otros) a pedir el voto”, indicaron.(Agencia OPI Santa Cruz)