El presidente de la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS), Enrique Jamieson reiteró sus críticas a las políticas agropecuarias del Gobierno Nacional que definieron la caída de la barrera sanitaria para el ingreso de carne con hueso a la Región Patagónica y pidió que haya diálogo político para revertir la medida.
El dirigente ruralista participó esta semana de un encuentro entre las entidades productoras de la Patagonia y autoridades de la Secretaría de Agricultura de la Nación donde sostuvo que “si bien fue ameno, hubo tensión porque dejaron firme decisión de mantener su postura”.
Jamieson añadió que actualmente hay “posibilidad de pérdida de las exportaciones” y recalcó que “las cinco federaciones están enojadas” por la pérdida de políticas hacia el sector como la caída de la ley ovina, el Plan Lanar, el PROLANA.
“Hay como un encono contra la Patagonia. Vamos a seguir dialogando”, aseguró el ruralista. (Agencia OPI Santa Cruz)
No importa que se pierdan las exportaciones de los pocos corderos que se producen cada año, que los vendan en el mercado interno al pueblo argentino, y de paso que se abarate su precio, así como el de la carne de vaca con hueso. Los que están enojados son los dueños de los frigoríficos que exportan, y los que curraban con la Ley Ovina, que no sirvió más que para eso, para currar, porque no frenó la decadencia del sector ni el despoblamiento de los campos. Estos dirigentes se enroscan en su propio discurso y pierden de vista los intereses del pueblo y de los pequeños productores agropecuarios, a quienes claramente no representan a juzgar de sus acciones.
Se ve que quieren que la gente siga pagando el asado con hueso a $20.000, cuando podría costar 10.000, como al norte de la barrera, o sea que el pueblo se joda y unos pocos se manden unos excelentes negocios.