(Por: Rubén Lasagno) – Un tema virtualmente desconocido para la opinión pública son los hallazgos de restos fósiles y rupestres en la obra de las represas Cóndor Cliff-La Barrancosa, los cuales están reglamentado en las actualizaciones del EIA (Estudio de Impacto Ambiental) disponibles en los registros oficiales de la Secretaría de Ambiente de Santa Cruz y el Ministerio de Salud y Ambiente de la provincia, aunque cabe destacar que los documentos consultados más recientes, datan del período 2015/2017 y algunos del 2018, sin que se haya podido acceder a informes posteriores indicando las fuentes que probablemente se haya abandonado el estricto protocolo establecido en el EIA para la protección del patrimonio arqueológico y paleontológico, considerando que la zona posee un registro de hasta 10,000 años de antigüedad, según los estudios previos realizados. Esto se complementa, según las opiniones profesionales recolectadas, con la desidia y falta de control de parte del Estado, quien en la ecuación es el principal actor, por lo tanto no se puede (ni quiere) controlar a sí mismo y a la UTE que tiene a cargo la obra.
Consultada la fuente sobre los motivos probables por la falta de registro desde el 2017/18 a la fecha, tal como lo hemos podido corroborar, argumentó la existencia de problemas con la continuidad de la obra interrumpida por largos lapsos en los últimos años, los tiempos que están absolutamente desfasados y el otro problema, indicaron, es presupuestario.
Lo que pocos saben
Desde el inicio de las obras Cóndor Cliff–La Barrancosa los reportes de hallazgos arqueológicos y paleontológicos han confirmado la alta sensibilidad patrimonial del valle del río Santa Cruz y las fuentes consideran que si se comparan los hallazgos registrados, las fechas y la falta de informes oficiales en los últimos años, es obvio que la UTE y el Estado están vulnerando el principio de conservación patrimonial que establece el EIA y está reglado por ley.
De acuerdo a la documentación revisada, los trabajos de rescate arqueológico preventivo fueron realizados por equipos especializados (como el liderado por la Dra. Nora Franco) en conjunto con la UTE y autoridades culturales, quienes han logrado documentar sitios con una cronología que se remonta hasta los 10.000 años radiocarbónicos. El registro arqueológico en los documentos, es descrito como “muy abundante” en ambas márgenes del río.
Han identificado “grabados y pinturas rupestres en afloramientos basálticos cercanos a los ejes de las presas”, particularmente en la zona de Cóndor Cliff y señalan “Algunos de estos sitios podrían datar del Holoceno medio”.
Los relevamientos realizados entre 2015 y 2017 detectaron “una alta frecuencia de materiales líticos (herramientas de piedra), materiales enterrados y evidencias de ocupaciones humanas de cazadores-recolectores nómades”.
Investigaciones en la margen sur han identificado restos óseos que sugieren prácticas funerarias complejas, “como el uso de cueros pintados para envolver los cuerpos, deducido por la presencia de pigmentos sobre los huesos” denominados restos bioarqueológicos, indican los documentos oficiales, destacando que en las búsquedas hubo colaboración de los pueblos originarios.
Hallazgos Paleontológicos Reportados
Según señalan los estudios previos, la zona de intervención (obra Represas) atraviesa formaciones geológicas de gran relevancia científica, principalmente la denominada Formación Santa Cruz:
Los informes técnicos destacan “la abundancia de mamíferos fósiles del Mioceno temprano-medio, incluyendo marsupiales, perezosos, roedores y ungulados”. En campañas más recientes (como la de marzo de 2020 al sur de El Calafate), se descubrieron “restos vegetales de un ecosistema acuático del Cretácico Tardío (Formación Chorrillo), con una antigüedad aproximada de 70 millones de años”, siempre en base a los informes relevados.
Reportes de “Gestión y Monitoreo” (2015 a la actualidad)
Tal como detalla la documentación oficial, se han emitido informes de síntesis de actividades de arqueología que documentan trabajos sostenidos entre mayo de 2015 y diciembre de 2016 y nuevamente desde octubre de 2016 hasta el año 2017.
El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) original (altamente cuestionado en diversos informes que emitimos a lo largo de estos 10 años) y “sus actualizaciones”, han formalizado un Programa de Rescate de Hallazgos Arqueológicos para mitigar los impactos irreversibles causados por el movimiento de suelos y el futuro llenado de los embalses; sin embargo, no existen registros que nos permitan asegurar que el protocolo de monitoreo ambiental y patrimonial en el terreno haya continuado los últimos 7 años, como lo exige la reglamentación respectiva.
El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y su correspondiente actualización para los aprovechamientos hidroeléctricos Cóndor Cliff y La Barrancosa establecen protocolos estrictos para la protección del patrimonio arqueológico y paleontológico, de la zona.
Los resguardos obligados
Los principales resguardos y medidas de mitigación detallados en los documentos oficiales a los cuales nos remitimos, dan cuenta que debido a que el impacto de las obras es irreversible (se pierde el contexto de los hallazgos), en el EIA están previstas acciones de carácter obligatorio para la UTE entre los cuales se encuentra un “programa de rescate” consistente en un plan de relevamiento y recuperación de material superficial y subsuperficial en las áreas afectadas por las obras y futuros embalses. En la documentación consultada no encontramos informes al respecto, excepto los de aquellos primeros años que mencionamos.
En el EIA está contempladala realización de charlas formativas para todo el personal de obra sobre la importancia del registro arqueológico, la normativa vigente (Ley 25.743) y los pasos a seguir ante un hallazgo.
De acuerdo a la información confirmada con fuentes que desarrollan tareas en Represas, la UTE llevó adelante las charlas técnicas para la observación y preservación de material arqueológico/pleontológico al personal que está instruido para actuar en todos los casos.
Entre las obligaciones operativas que tienen los operadores, en los sectores con impacto irreversible, se encuentra la realización de dataciones radiocarbónicas, análisis paleoambientales, tafonómicos, petrológicos, de isótopos estables y de pigmentos. No existen registros oficiales que se puedan consultar para establecer que este procedimiento se haya llevado a cabo en años pasados recientes y/o en la actualidad.
La ley es absolutamente clara sobrela conformación de un Registro detallado y seguimiento de sitios con pinturas o grabados para evitar su daño por vibraciones o acceso indiscriminado. Conste que con la minería pasa exactamente lo mismo.
De acuerdo a la ley, el contratista (UTE Represas Patagonia) es responsable del rescate dentro del perímetro de las obras, mientras que el comitente (Estado) se encarga de las áreas de embalse.
Tampoco se pudo encontrar un registro confiable de que esta parte del protocolo se haya puesto en práctica.
Resguardos Paleontológicos
La “zona de intervención” como técnicamente se denomina a la zona de obra de las Represas, afecta parcialmente la Formación Santa Cruz, reconocida mundialmente por su riqueza en mamíferos fósiles. Esta zona tiene una identificación precisa de áreas de “sensibilidad paleontológica alta” donde los movimientos de suelo deben ser supervisados por especialistas. Nada de eso ocurre aquí.
En relación al marco legal, todas las actividades deben adherir a la Ley Provincial N° 3.137 y a la Ley Nacional N° 25.743/03 de Protección del Patrimonio Paleontológico.
Oportunamente, en zona de Represas, se determinó que los sedimentos de origen marino (Formación Estancia 25 de Mayo) no se verían afectados, mientras que los continentales con restos de vertebrados debían tener planes específicos de salvamento. No se consigna en ningún documento de los analizados, que esto se haya respetado.
El protocolo, en caso de detectarse materiales durante las excavaciones, exige suspensión inmediata de la actividad en el área específica del hallazgo; aviso inmediato a las autoridades ambientales y culturales de la provincia y la UTE debe depositar el material rescatado en un sitio seguro dentro del emplazamiento hasta que la autoridad competente defina su destino final.
Hallazgos documentados
A partir de los registros técnicos de los Programas de Gestión Ambiental de las Represas en el río Santa Cruz, hemos podido establecer algunos de los rescates realizados en el sector de obras de Cóndor Cliff-La Barrancosa, sin embargo, como apuntamos anteriormente, los datos más significativos resultan del periodo 2014/2017 y algunos del 2018; luego los registros se interrumpen.
Entre el material hallado y el periodo del hallazgo, encontramos restos arqueológicos que documentan una ocupación humana continua de cazadores-recolectores en el valle donde se asientan los embalses.
Entre 2015 y 2016 se registraron diversos sitios con arte rupestre en los afloramientos basálticos cercanos a los emplazamientos de Cóndor Cliff y La Barrancosa. Estos incluyen motivos geométricos y representaciones de fauna local, algunos con cronologías estimadas en el periodo del Holoceno medio.
Entre 2015-2017 constan registros de que se recolectaron miles de piezas de piedras talladas (raspadores, puntas de proyectil y desechos de talla) que evidencian talleres de fabricación de herramientas a lo largo de ambas márgenes del río.
En los años 2016-2018 de acuerdo a los registros existentes, en la margen sur del río se identificaron restos humanos vinculados a prácticas funerarias prehispánicas. Se destaca el hallazgo de pigmentos sobre restos óseos, lo que sugiere el uso de cueros pintados en los fardos funerarios”, resaltan los informes.
En un reporte (el único) del año 2017 las investigaciones arqueológicas registradas, confirmaron la presencia de sitios con dataciones radiocarbónicas de hasta 10.000 años de antigüedad, ubicando estas ocupaciones entre las más tempranas de la región.
En cuanto al material paleontológico hallado en la zona de obra, una de las más ricas del mundo en mamíferos fósiles del Mioceno entre el 2014/2015 se han recuperado restos de fauna “santacrucense“, que incluyen mandíbulas, dientes y huesos postcraneales de marsupiales, perezosos terrestres primigenios, roedores y ungulados nativos. Estos hallazgos ocurren frecuentemente durante las tareas de excavación y movimientos de suelo controlados.
En el 2020 se detectaron restos Vegetales y fauna del Cretácico en zonas vinculadas indirectamente al proyecto (Formación Chorrillo, al sur de El Calafate). Allí se reportó el hallazgo de restos de un ecosistema de agua dulce de hace 70 millones de años, incluyendo fragmentos de plantas fósiles y restos de vertebrados del Cretácico Tardío.
Entre 2015 y 2017 se identificaron depósitos con restos de invertebrados marinos, encontrándose moluscos y bivalvos fósiles en la Formación Estancia 25 de Mayo, aunque la mayoría de estos afloramientos se encuentran fuera del área de inundación directa.
Más allá de los resumido de la documentación relevada, la conclusión que se obtiene es la certeza de que excepto en los primeros años de construcción y puntualmente en un caso en 2018 y otro en 2020, no hubo continuidad con el protocolo de preservación establecido por ley.
Uno de los ingenieros de la obra entrevistados por OPI fue contundente al respecto “Si no se han respetado cuestiones fundamentales como el EIA y los estudios geológicos donde en varios informes se manifiesta claramente la inestabilidad del suelo y la necesidad de mover la obra unos 20 kilómetros, lo cual fue ignorado y terminó con Cóndor Cliff, mucho menos habrá respeto y preocupación por estas cuestiones conservacionistas que, además, implican mucho dinero. A nosotros se nos encargaba “ver si aparecían huesos” y en esos casos quitarlos, pero en general la obra sigue adelante. Lo que está documentado es del principio, poco o nada hay después de eso. Con el atraso que tiene, la falta de fondos y los planes y tiempos que están todos alterados, a temas de este tipo, prácticamente nadie les da importancia, por eso Uds no encuentran registros desde hace 7 u 8 años”, concluyó.
Lo hallado y el destino público
Tal como resulta de la investigación la UTE Represas Patagonia y el Conicet han trabajado en conjunto para organizar los hallazgos y las muestras que se exhiben en el Museo y los informes son elevados a la Mediateca del Observatorio de Energía Argentina.
En Río Gallegos e pueden encontrar muestras en el repositorio del Museo Regional Provincial “Padre Manuel Jesús Molina”, también se pueden visualizar en el canal de Youtube de la UTE Represas Patagonia y en la Secretaría de Estado y Ambiente de Santa Cruz existen carpetas con fotografías de los hallazgos y el trabajo de campo realizado al respecto. (Agencia OPI Santa Cruz)
La Noticia debe ser “Reinicio de las Represas”. Dejen de tirar m… a estas obras que darán sustento a miles de familias. Siempre se supo que la obra continuaría pese a los dichos de ciertos medios…
Lucho: ese es el error de quienes creen que está todo bien y son partes del engaño. Ya que vos lo planteás, entre mañana y pasado vamos a terminar la investigación sobre los fondos de Represas, pero LA VERDAD, no el relato de Vidal, ok. Prometido. Saludos