(Por: Giuliano Ventura para OPI Chubut) – La situación en Comodoro Rivadavia tras el colapso del cerro Hermitte (iniciado el 18 de enero de 2026) ha escalado de una crisis geológica a un polvorín político que afecta tanto al gobernador Ignacio Torres como al intendente Othar Macharashvili.
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El desplazamiento de tierra ha afectado a unas 500 viviendas y forzado la evacuación de más de 300 personas en los barrios Sismográfica, El Marquesado, Los Tilos y Médanos. Los reclamos de los damnificados se centran en la falta de previsión pues los vecinos denuncian que existían informes del SEGEMAR y de la Universidad (UNPSJB) que advertían sobre el riesgo inminente, pero se continuó con la regularización dominial y la urbanización en zonas críticas. Otro tema candente son las denuncias por robos en las viviendas evacuadas, lo que ha generado enfrentamientos con la policía por parte de vecinos que se niegan a dejar sus pertenencias y el otro gran problema es la falta de solución habitacional motivo por el cual la indignación creció ante la incertidumbre de “no poder volver jamás“, ya que el terreno sigue activo y las casas están partidas al medio.
Othar Macharashvili
El intendente es quien hoy recibe el impacto más directo y personal de la crisis. Se han viralizado videos de enfrentamientos verbales donde vecinos acusan al intendente de Comodoro de “mentiroso” y de “no dar la cara” hasta que la tragedia fue total. En este “cara a cara” intenso con los vecinos la frase que se destaca en uno de los videos es: “viniste cuando ya se cayó todo”, lo cual resume el sentimiento de frustración de los vecinos, que marcan una analogía entre el cerro que se desmoronó y la falta de atención a los problemas geológicos y estructurales del lugar que se loteó y se vendió en un gran negocio inmobiliario.
También le cuestionan a Macharashvili, su paso por gestiones previas y haber permitido que la ciudad crezca sobre laderas inestables. Sus detractores señalan que la municipalidad “fue detrás de los problemas” en lugar de prevenirlos.
Por su parte la suspensión de los festejos por el 125º aniversario de la ciudad fue una decisión necesaria, pero subraya la gravedad del momento social y político por la que atraviesa el gobierno municipal. Su imagen de “gestor cercano”, tan difundida en la campaña, está muy erosionada por la percepción de que la ayuda llega tarde.
Ignacio Torres
Aunque el gobernador ha intentado mostrarse colaborativo (enviando asistencia y coordinando con Nación), no está exento de daños de tipo político, que se suma ala verdadera tragedia de los incendios forestales en la cordillera. Sin embargo, Torres puede lidiar y correrse en cierta manera del problema central por los incendios, pero no del derrumbe por cuanto fue un hecho advertido y que era de conocimiento público.
De esta manera Igancio Torres enfrenta la tormenta perfecta, ya que simultáneamente los incendios en el Parque Nacional Los Alerces y la catástrofe en Comodoro, disparan las emergencias y diversifican la preocupación. La dispersión de recursos y atención lo expone a críticas por la poca capacidad de respuesta del Estado provincial.
Sectores opositores lo acusan, además, de priorizar la comunicación y el marketing político, tras el uso de la pauta en redes sociales y su aparición para dar la seguridad de que está sobre las soluciones, pero desconociendo, ignorando y no atendiendo presupuestariamente, los problemas estructurales de fondo para el riesgo geológico de la provincia.
Por otra parte el anuncio de un plan de 60 viviendas del IPV para los damnificados “legales” ya genera fricciones, por cuanto muchos afectados no cumplen con los requisitos formales y temen quedar fuera de la asistencia estatal.
Como si todo esto fuera poco, la aparición de un pozo petrolero dentro de una de las viviendas derrumbadas ha sumado un componente de “absurdo” que expone la precariedad de la planificación urbana histórica en la ciudad, afectando la credibilidad de toda la clase política local. Y ahora todas las miradas comienzan a centrarse en el cerro Chenque.
El Chenque, un problema que preocupa aún mas
En Comodoro Rivadavia, el colapso del cerro Hermitte no es visto como un hecho aislado, sino como una señal de alerta máxima para el cerro Chenque. Los temores son profundos y tienen fundamentos históricos, geológicos y sociales.
La mayor preocupación de los comodorenses es que ambos cerros comparten una composición geológica similar: arcillas y rocas blandas que se vuelven extremadamente inestables con la humedad, lo cual ha sido profundamente analizado y advertido por estudios geológicos previos.

En agosto de 2023, el Chenque sufrió un desplazamiento que provocó el colapso de un tramo de la Ruta Nacional 3. Ver el Hermitte desmoronarse sobre viviendas ha reactivado el miedo de que el próximo gran movimiento del Chenque no afecte solo a la ruta, sino a sectores habitados o al centro de la ciudad. A diferencia del Hermitte, el Chenque está expuesto al socavamiento del mar, un factor que los geólogos señalan como un “disparador” constante de inestabilidad. Hasta el momento el municipio y el gobierno provincial no han dispuesto medidas para evitar consecuencias desastrosas.
Los temores de la población
El Chenque es el “corazón” geográfico de Comodoro. Un derrumbe mayor podría dividir nuevamente la ciudad en dos (Norte y Sur) por tiempo indefinido, afectando el suministro de insumos, el acceso a hospitales y el transporte. Este fantasma ha recrudecido en los últimos días y genera inquietud y reclamos a las autoridades tanto municipales como provinciales.
Existen barrios y construcciones en las faldas del Chenque que, tras lo visto en el barrio Sismográfica (Hermitte), hoy se sienten en “tiempo de descuento”. Los vecinos de zonas como la calle Sarmiento o el sector del Infiernillo observan con angustia cualquier nueva grieta. Febrero y marzo suelen traer precipitaciones intensas en la región lo cual avienta el temor de que el suelo, ya saturado o debilitado por los movimientos de enero, no resista el peso adicional del agua.
Aunque el Chenque tiene obras de aterrazamiento, el desastre del Hermitte ha instalado la idea de que la naturaleza siempre supera a la ingeniería local. “Si el Hermitte se cayó teniendo informes de riesgo desde 2002, ¿quién nos asegura que el Chenque está realmente controlado?” es la advertencia más lógica que se escucha entre los vecinos que centran la crítica política en obras que suelen ser “remediables” (después de los derrumbes) y no preventivas.
Para Torres y Macharashvili, el Chenque representa una amenaza latente de parálisis total. Si el Hermitte generó una crisis habitacional, un evento similar en el Chenque generaría una crisis logística y económica nacional, dado que por allí pasa el flujo de la industria petrolera y el transporte hacia el sur del país.
Medidas de emergencia
Ante la magnitud del desastre geológico en el cerro Hermitte, el Gobierno del Chubut y la Municipalidad de Comodoro Rivadavia han articulado un paquete de medidas económicas y habitacionales que supera los $6.000 millones.
La medida de mayor peso económico es el plan de reconstrucción para las familias que perdieron su hogar de forma definitiva con cargo del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) bajo el método de construcción mediante el sistema Steel Framing (construcción en seco) para acelerar los tiempos de entrega y dar respuesta rápida a la emergencia.
Para resolver la urgencia de las más de 300 familias evacuadas, se dispuso de un fondo de contingencia; para ello el gobernador Torres transfirió $500 millones iniciales al municipio. Estos fondos están destinados a cubrir el costo de alquileres para los damnificados por un período que podría extenderse hasta un año, mientras se resuelven las soluciones definitivas, como así también la compra directa de colchones, alimentos, kits de limpieza y elementos de primera necesidad.
El proyecto de alivio fiscal que están instrumentando, busca la exención de impuestos municipales y provinciales, además de gestionar beneficios ante la AFIP y ANSES y se anunció la creación de líneas de crédito a tasa 0% a través del Banco del Chubut para que las familias puedan recuperar bienes muebles o realizar reparaciones en zonas donde el terreno sea recuperable.
Finalmente, se estima que los pagos de los subsidios para alquileres y las primeras asistencias económicas directas comiencen a efectivizarse entre hoy 26 y mañana 27 de enero, una vez finalizado el censo definitivo de damnificados. (Agencia OPI Chubut)