La presidenta a cargo de Venezuela, Delcy Rodríguez, oficializó este viernes el envío de un proyecto de amnistía general a la Asamblea Nacional con el objetivo declarado de favorecer la convivencia y la paz social tras la caída del régimen de Nicolás Maduro. El anuncio, que contempla la liberación definitiva de quienes permanecen en centros de detención por motivos políticos, se produjo tras una serie de comunicaciones directas entre la mandataria interina y el gobierno de los Estados Unidos, representativo en las figuras del presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio. La medida busca desarticular la estructura represiva del ciclo anterior y establecer un marco de tutela jurídica bajo los preceptos de la Constitución nacional y la soberanía.
Como parte central de esta política de desmantelamiento del sistema de persecución, Rodríguez confirmó el cierre definitivo de El Helicoide, la emblemática sede de los servicios de inteligencia que funcionó como símbolo de la represión chavista. La estructura será reconvertida en un centro destinado a servicios sociales y deportivos para la comunidad, un giro simbólico que la presidenta justificó apelando a su propia historia familiar y al rechazo a las torturas que, según denunció, provocaron la muerte de su padre durante su pasado encarcelamiento. Bajo esta narrativa de justicia y reparación, la administración actual busca distanciarse de los métodos de coacción que caracterizaron a la gestión de Maduro, quien hoy se encuentra recluido en Nueva York.
La ejecución de esta amnistía impactará en una población de detenidos que se estima entre 700 y 1.000 personas, incluyendo figuras de relevancia internacional como los ciudadanos argentinos Nahuel Gallo y Germán Giulani. Hasta el momento, el proceso de excarcelaciones ha mostrado un ritmo pausado con solo 300 libertades otorgadas en el último mes, una lentitud que el nuevo proyecto legislativo pretende subsanar de forma definitiva. En las horas previas al anuncio, se concretó la liberación del ciudadano peruano-estadounidense Arturo Gallino Rullier, quien ya fue trasladado a Norteamérica, marcando un antecedente inmediato a la firma del decreto de amnistía general.
En el plano político interno, la medida acelera la normalización institucional con la inminente liberación de dirigentes clave de la oposición, como Juan Pablo Guanipa. El referente del partido Primero Justicia y colaborador cercano de María Corina Machado permaneció detenido durante diez meses y su salida se considera un paso fundamental para la reconstrucción del arco político centrista en el país. Con esta decisión, el gobierno de transición intenta consolidar un escenario de respeto mutuo y evitar episodios de venganza o violencia civil, apelando a una justicia que garantice los derechos fundamentales del pueblo venezolano en esta nueva etapa institucional. (Agencia OPI Santa Cruz)