La Asociación Trabajadores del Estado confirmó que realizará un paro de 24 horas este miércoles, acompañado de una movilización masiva hacia el Congreso.
El gremio busca marcar la cancha de forma definitiva a los Senadores. El reclamo exige el rechazo absoluto al proyecto de reforma laboral, al que consideran una herramienta para demoler los derechos de los trabajadores.
Rodolfo Aguiar, secretario general del sindicato, bajó una línea clara tras el plenario de delegados. El dirigente sostuvo que hay que parar igual, sin importar que la CGT haya decidido no convocar a una huelga general en esta oportunidad.
Sucede que el sindicato garantiza la legalidad de la protesta. Aguiar aclaró que las CTA poseen la personería jurídica necesaria para amparar tanto a los empleados del sector público como a los de las distintas ramas de la actividad privada.
El punto es que privar a los trabajadores del derecho a huelga constituiría un error grave. El comunicado de la entidad advierte que la aprobación de la ley significaría un retroceso de más de cien años en materia de conquistas laborales.
La logística de la protesta ya está definida. La concentración comenzará a las 12 horas en la intersección de Bernardo de Irigoyen y Avenida de Mayo, desde donde las columnas avanzarán para hacer oír su reclamo.
En este marco, el referente de ATE lanzó una advertencia durísima hacia el interior del país. Aseguró que los Gobernadores que avalen esta reforma firman su propia sentencia de muerte política y condenan el futuro de sus provincias.
La lectura de Aguiar es que el congreso debe defender los intereses del pueblo. El dirigente concluyó que los legisladores no pueden convertirse en simples levantamanos de cuatro o cinco grandes empresarios a cambio de presuntos sobornos.
La paralización de la administración pública frena trámites indispensables, mientras que la inestabilidad normativa que propone la reforma amenaza la previsibilidad económica de miles de familias asalariadas. (Agencia OPI Santa Cruz)