El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ratificó su determinación de sostener el envío de asistencia humanitaria y suministros energéticos a Cuba, desafiando las recientes restricciones impuestas por la administración de Donald Trump. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria calificó como injustas las sanciones estadounidenses que prevén la imposición de aranceles a naciones que exporten petróleo a la isla caribeña. Sheinbaum argumentó que la solidaridad mexicana es un principio histórico y que su gestión no omitirá el apoyo ante lo que describió como una estrategia para ahorcar a la población cubana, apelando a la comunidad internacional para reconsiderar estas medidas de presión económica.
La estrategia oficial busca articular una respuesta diplomática para garantizar que el flujo de crudo hacia la nación caribeña no derive en represalias comerciales directas contra México por parte de los Estados Unidos. Como prueba de esta política, la Armada de México movilizó este fin de semana dos buques cargados con 814 toneladas de víveres destinados a mitigar la crisis en la isla. La presidenta subrayó que este compromiso de asistencia trasciende las ideologías políticas y se fundamenta en la cooperación humanitaria, marcando una postura de autonomía en política exterior frente a la reactivación de los decretos punitivos de Washington.
En términos operativos y económicos, el intercambio energético entre ambos países mantiene una escala que el Ejecutivo mexicano considera manejable dentro de su balance estatal. Según datos proporcionados por Víctor Rodríguez, director de Petróleos Mexicanos, las exportaciones de petróleo a Cuba durante el año 2025 alcanzaron un valor de 496 millones de dólares. Esta cifra representa menos del uno por ciento de la producción total de la empresa pública, lo que sitúa al suministro dentro de los parámetros de un contrato comercial vigente que el Gobierno de Sheinbaum pretende defender a pesar de las advertencias de su principal socio comercial en el norte.
La tensión entre la política de solidaridad de México y el marco sancionatorio de Estados Unidos plantea un escenario de conflicto arancelario inminente que el equipo de Sheinbaum intenta gestionar sin retroceder en su alianza con La Habana. Al tiempo que refuerza el envío de suministros, la mandataria enfatiza que la relación histórica con Cuba es un pilar de su soberanía diplomática. Esta determinación coloca al comercio energético en el centro de la disputa bilateral, donde México apuesta por la vía del diálogo internacional para evitar que las sanciones de Trump impacten la estabilidad económica nacional mientras se mantiene el auxilio al pueblo cubano. (Agencia OPI Santa Cruz)
Excelente actitud humanitaria!!!!!!!!
Es una Isla valiosa con personas y hay otras maneras de que este llamado señor tome acciones. No matando a su gente con ajustes que estrangular
Si es inteligente y no matón lo va a lograr, así como saco a maduro, pero la población y el turismo no se ataca