(OPI Chubut) – El Servicio Provincial del Manejo del Fuego, mantiene bajo observación la evolución de los incendios forestales en la cordillera tras el inicio de precipitaciones en la región. A pesar del cambio en las condiciones climáticas, las autoridades advirtieron que el volumen de agua caída podría resultar insuficiente para extinguir los puntos calientes que persisten en Puerto Patriada, el Parque Nacional Los Alerces y la Desembocadura El Tigre en el Lago Cholila. La operatividad de los medios aéreos quedó condicionada por la inestabilidad meteorológica y las ráfagas de viento que, durante las últimas horas, superaron los 45 km/h obligando al repliegue preventivo del personal en sectores críticos.
En Puerto Patriada, el fuego continúa activo en el sector 2B, donde las llamas afectan bosque nativo, implantado y matorrales. Durante la jornada del lunes, se registraron reactivaciones en las zonas de El Coihue y La Burrada, lo que demandó el despliegue de brigadas de las bases de El Maitén, Lago Puelo y Epuyén, con el apoyo del SPLIF Bariloche. Las tareas se centraron en la construcción de líneas cortafuegos manuales y enfriamiento con cisternas, mientras que los sectores de El Retamal y Tinelli se encuentran bajo vigilancia tras haber sido contenidos. El pronóstico para este martes anticipa un aumento de la humedad relativa al 75%, pero con vientos persistentes que mantienen en alerta el despliegue terrestre.
La situación en el Parque Nacional Los Alerces presenta un escenario de fragmentación con múltiples focos de actividad. En el sector Villa Lago Rivadavia y Los Murmullos se detectaron reactivaciones contenidas, mientras que en el Pinar de Geréz el fuego operó sobre una isla dentro del área ya quemada. El operativo cuenta con más de 200 personas, incluyendo personal de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y Neuquén, quienes trabajan en el refuerzo de líneas en Cerro Negro y el sector Villarino. Los medios aéreos del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, compuestos por cuatro aviones y tres helicópteros, permanecen en estado de reserva a la espera de condiciones que permitan el vuelo seguro.
Finalmente, el incendio en la Desembocadura El Tigre, detectado el pasado 5 de febrero, mantiene su avance sobre bosque nativo sin poder ser controlado fehacientemente. El lunes, 13 combatientes fueron helitransportados para intentar asegurar las líneas de defensa antes de que la intensidad del viento forzara su retiro. La gestión del siniestro queda ahora supeditada a la efectividad de las lluvias previstas para este miércoles, en un contexto donde la sequedad previa de la vegetación y la variabilidad de los vientos de cordillera exigen un sostenimiento logístico de alta complejidad que aún no garantiza la extinción definitiva de los focos. (Agencia OPI Chubut)