El gobierno de Javier Milei impidió este lunes el ingreso de un grupo de periodistas acreditados a la Casa Rosada. Las autoridades nacionales justificaron la decisión al vincular a los profesionales con una presunta red de espionaje originada en Rusia y diseñada para socavar a la administración central.
Voceros del oficialismo calificaron la acción como una medida “preventiva” ante las consultas sobre el bloqueo. La mesa chica del Ejecutivo planifica citar uno por uno a los responsables y directivos de las empresas de comunicación afectadas. Los funcionarios advirtieron que presentarán denuncias formales por “traición a la patria o injerencia de una nación extranjera” si logran comprobar los nexos.
Para sostener la exclusión física de los comunicadores, el Gobierno tomó como base un artículo publicado la semana pasada por la organización openDemocracy. El documento argumenta que un grupo de tareas ruso denominado “La Compañía” giró fondos internacionales para desgastar la imagen de La Libertad Avanza.
De acuerdo a los datos analizados que esgrimió el oficialismo, la presunta operación extranjera operó bajo los siguientes números:
- Un financiamiento total de US$ 283.000.
- El pago sistemático para la redacción de más de 250 notas.
- La distribución del contenido en 23 medios digitales argentinos.
En los accesos del edificio gubernamental, bajo la lluvia, uno de los profesionales acreditados relató el momento del rechazo. El cronista exhibió sus datos personales e intentó validar su identidad, pero el personal de seguridad denegó el paso de forma categórica.
“No nos dieron más explicaciones”, lamentó el trabajador excluido de la sede nacional. Los custodios confirmaron a los presentes que la revocación de la huella de ingreso respondió a una orden directa y exclusiva emanada desde la Secretaría General de la Presidencia, cartera a cargo de Karina Milei. (Agencia OPI Santa Cruz)