(OPI TdF) – El intendente Walter Vuoto solicita al Concejo Deliberante herramientas excepcionales para renegociar contratos y suspender contrataciones frente a un agujero fiscal generado por el atraso en los envíos de coparticipación.
El Ejecutivo Municipal de Ushuaia ingresó un proyecto al Concejo Deliberante para declarar la Emergencia Económica y Financiera por un plazo de 6 meses. La administración argumenta una severa crisis de liquidez en Tierra del Fuego y culpa directamente al Gobierno provincial por retener fondos coparticipables por más de 12 mil millones de pesos.
El intendente Walter Vuoto firmó el documento oficial remitido a los ediles. El texto busca otorgar facultades extraordinarias a la Municipalidad y habilita la prórroga de la medida por otros 6 meses adicionales si el déficit persiste.
El proyecto incluye herramientas extremas de ajuste financiero. El articulado autoriza al municipio a renegociar, adecuar o rescindir de manera unilateral los contratos y concesiones vigentes. La normativa también permite consolidar y refinanciar las deudas acumuladas con los proveedores del Estado local.
Las medidas habilitan al equipo económico a reestructurar las partidas de gastos. El documento faculta a los funcionarios a gestionar nuevas fuentes de financiamiento y a readecuar el presupuesto actual frente al deterioro de los ingresos.
La norma congela el ingreso de trabajadores a la planta estatal. El proyecto ordena suspender las nuevas incorporaciones de personal y solo exceptúa a las áreas consideradas esenciales mediante una justificación técnica formal.
El secretario de Gobierno, Sebastián Iriarte, defendió el pedido de emergencia oficial. El funcionario argumentó que la decisión responde a un contexto macroeconómico adverso que golpea la recaudación, la actividad local y la capacidad de gestión diaria.
Los datos presentados exponen el derrumbe de las cuentas públicas. Iriarte aseguró que los ingresos coparticipables registraron una caída nominal del 5% en enero de 2026 respecto al mismo mes del año anterior. Esta estadística representa una pérdida real del 38% del poder de financiamiento.
El funcionario local exigió reglas claras para el envío de dinero. Iriarte reclamó la sanción de una ley de goteo para garantizar la llegada automática de los recursos en tiempo y forma a las arcas comunales.
El equipo del intendente denunció una asfixia financiera intencional. El secretario precisó que el Gobierno provincial demora alrededor de 40 días en transferir los fondos obligatorios. El funcionario calificó esta retención de recursos como una maniobra inexplicable.
El diagnóstico económico de la ordenanza advierte un escenario recesivo. El texto describe una fuerte retracción del consumo local, una severa caída de la actividad económica y una constante pérdida del poder adquisitivo. Los técnicos municipales marcan un desfasaje absoluto entre las variables del presupuesto y la evolución real de la economía.
La gestión local presentó la iniciativa como un mecanismo de contención urgente. Iriarte afirmó que la declaración de emergencia constituye la herramienta necesaria para sostener el funcionamiento del Estado municipal. El funcionario argumentó que el plan busca preservar el empleo y asistir a la comunidad frente a la crisis social. (Agencia OPI Tierra del Fuego)