
La administración libertaria descarta girar los fondos millonarios necesarios para sostener las líneas de investigación. El cálculo de la Casa Rosada asume que el conflicto no afecta su imagen pública.
Investigadores del CONICET iniciaron el 29 de julio de 2026 una protesta en el Polo Científico Tecnológico porteño. Los científicos exigen la continuidad laboral para 400 becarios posdoctorales. La medida coincide con la reunión del Directorio del organismo.
La urgencia radica en evitar la caída inminente de los ingresos y la interrupción de líneas de investigación consolidadas durante ocho años. Los trabajadores demandan la prórroga formal de sus becas hasta la publicación oficial de los resultados de la Convocatoria CICYT 2025. El salvataje operativo requiere una partida extra de entre 2.000 y 3.000 millones de pesos.
El desembolso depende de una orden directa del Poder Ejecutivo. El colectivo de investigadores envió una carta abierta a Diego Santilli, titular de la Jefatura de Gabinete de Ministros, para advertir sobre la paralización estructural. Sin embargo, el gobierno decidió mantener congelado el presupuesto.
El cálculo político frente al reclamo
La decisión de la cúpula oficialista no responde únicamente a la escasez de recursos, sino a una evaluación estricta del impacto social. Según el análisis de la administración, el desfinanciamiento científico no genera el mismo daño en la agenda pública que los reclamos de áreas sensibles como el Hospital Garrahan, los cuales sí forzaron respuestas oficiales.
El conflicto no mueve el amperímetro del humor social.
Bajo esa premisa, el Gobierno nacional optó por absorber las quejas de las manifestaciones callejeras. La estrategia dictada desde la Casa Rosada consiste en ignorar la protesta de las bases y sostener el recorte presupuestario de forma intransigente.
Apoyo institucional y antecedentes de tensión
La jornada de protesta comenzó a las 10:00 con una concentración y continuó a las 12:00 con una conferencia de prensa. El reclamo cuenta con una declaración a favor firmada por cinco de los ocho integrantes del Directorio del CONICET. A ese respaldo se sumaron más de 100 institutos, universidades y legisladores de Unión por la Patria y el Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad (FIT-U).
“La falta de presupuesto operativo agrava las falencias en la cobertura de la obra social y las demoras en el ingreso a la Carrera del Investigador Científico (CIC)“, denuncian los referentes del sector en su documento base.
Durante las semanas previas, los becarios tomaron el edificio central de manera temporal y cortaron el tránsito en la intersección de las calles Godoy Cruz y Santa Fe. Esos episodios generaron fricciones directas y motivaron un fuerte despliegue de las fuerzas de seguridad federales para custodiar la zona durante las concentraciones del 29 de julio de 2026. (Agencia OPI Santa Cruz)