
(Por: Giuliano ventura para OPI Chubut) – A más de 6 meses de ocurrido el deslizamiento del Cerro Hermitte en Comodoro Rivadavia en nuestra provincia, vecinos evacuados y consultados por OPI Chubut se han mostrado disconformes, contrariados y visiblemente enojados tanto con las autoridades municipales como con el propio gobierno provincial.
Las quejas se centraron en la falta de respuestas concretas, la lentitud burocráticas e incumplimiento de las promesas que aún no han resuelto el problema a pesar de llevar medio año de una situación de catástrofe social para 90 familias que destruyó barrios como Sismográfica y El Marquesado.
La tensión social ha escalado, en algunos casos sin exposición pública por parte de los damnificados y en otras circunstancias manifestándose con protestas públicas y abucheos al intendente Othar Macharashvili, cuando hace alguna aparición pública.
Las quejas se centran en la municipalidad de Comodoro Rivadavia a cuyo intendente le reclaman la falta de definición en el otorgamiento de terrenos porque mientras el gobierno provincial comprometió financiamiento para 52 viviendas de construcción rápida (Steel Framing), el municipio aún no les informa con precisión dónde estarán ubicados los lotes prometidos ni cuándo comenzarán las obras.
También han denunciado que la asistencia económica municipal para costear alquileres temporales quedó completamente desactualizada por la inflación y no alcanza para cubrir un techo digno, lo que torna insuficiente los subsidios para alquileres otorgados.
También cuestionan la burocracia existente pues tras la publicación del Listado General de Prioridad Habitacional, existen fuertes quejas de parte de los vecinos por errores u omisiones en las evaluaciones socioeconómicas, lo que obligó a abrir un período de impugnaciones que retrasa aún más las adjudicaciones definitivas.
La comunidad denuncia el incumplimiento absoluto de los anuncios oficiales del gobierno provincial que prometían acceso inmediato a terrenos con servicios básicos instalados, entrega de materiales de construcción y la conformación de cuadrillas vecinales de trabajo prometidas por el municipio.
En definitiva los vecinos sienten que las autoridades provinciales y municipales “les piden paciencia” continuamente a más de seis meses de haber quedado sin viviendas, mientras ellos continúan viviendo en la total incertidumbre en casas de parientes y amigos, habiendo perdido el patrimonio de toda su vida sin recibir un cronograma de reubicación claro, preciso, previsible y de cumplimiento efectivo. (Agencia OPI Chubut)