
Brigadas técnicas de Colombia y Nueva Zelanda clasifican estructuras inhabitables en Caracas mientras la cifra oficial de fallecidos supera las 6.400 víctimas en las áreas afectadas por los temblores.
Pérdidas estimadas en 37.000 millones de dólares y más de 6.400 fallecidos componen el registro oficial tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el 24 de junio en Venezuela. Ante este cuadro de devastación, el ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, informó este miércoles que las cuadrillas estatales recolectaron más de 600.000 toneladas de restos materiales en el estado La Guaira, territorio formalmente declarado como zona de desastre.
Peritajes internacionales en infraestructuras críticas
El funcionario desmintió los señalamientos de medios digitales y redes sociales sobre el desecho irregular de sedimentos hacia el mar. Conforme a las declaraciones del ministro, el traslado de materiales se ejecutó hacia depósitos acondicionados para dicha tarea operativa. “No los vamos a dejar solo en ningún momento”, afirmó Diosdado Cabello respecto a los operativos de auxilio en el litoral costero.
De acuerdo con la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructuras, delegaciones técnicas extranjeras intervienen activamente en el diagnóstico edilicio. Integrantes de la Sociedad Neozelandesa de Ingeniería Sísmica y la Red Colombiana de Investigación en Ingeniería Sísmica coordinan la inspección de inmuebles en la capital y el litoral.
Equipos especializados fijaron marcas técnicas de etiquetado amarillo y rojo sobre estructuras comprometidas en Catia La Mar, dentro del estado La Guaira. Idéntico procedimiento técnico ejecutaron los especialistas en los sectores urbanos de La Castellana y Los Palos Grandes, en Caracas, para determinar las construcciones que presentan riesgo inminente de colapso. (Agencia OPI Santa Cruz)