- Publicidad -

La interna silenciosa: la CGT busca contener sus disputas y reactivarse en modo electoral

Acto Día de la Lealtad CGT - Foto: NA

Según publica Clarín Los sectores mayoritarios de la central se reunirán con Pablo Moyano para apaciguar los ánimos y acordar una estrategia conjunta en medio de la crisis del FdT. Mantienen la apuesta por una candidatura de Sergio Massa.

Por: Elizabeth Peger

“Estamos cada vez más cerca del abismo”. La advertencia resonó en medio de la catarsis en que se convirtió el último miércoles la reunión de la mayoría de los miembros de la conducción de la CGT en la sede de UPCN, una suerte de cumbre para intentar superar el largo letargo por el que la central transitó los últimos meses y a la vez para recuperar protagonismo político en pleno año electoral.

La inquietud sindical por la crisis económica y social y el reclamo de medidas al Gobierno quedarán escenificados en el acto ya decidido para el 1° de Mayo por el Día del Trabajador, definido en el marco de esa reunión.

Pero para llegar a ese encuentro con la pretensión de ofrecer un gesto político contundente, la cúpula cegetista deberá apaciguar primero su propia disputa interna, que creció alimentada por los enfrentamientos en la primera línea del Frente de Todos y bloqueó todo intento de articular un discurso uniforme que permitiera reposicionar a la central como un actor de peso en medio de la definición de la estrategia oficialista para los próximos comicios.

Ninguno de los sectores sindicales con terminales en el kirchnerismo participó de las deliberaciones de UPCN. No estuvo Pablo Moyano ni los dirigentes que alineados a su figura integran el Fresimona (Frente Sindical por el Modelo Nacional). Tampoco acudió el bancario Sergio Palazzo, uno de los sindicalistas más cercano a Cristina Kirchner, ni el resto de los gremios que componen Corriente Sindical. Y también se sumó a las ausencias la del jefe de la UOM, Omar Furlán, otro dirigente que responde a la Vicepresidenta.

Tender puentes con esos grupos será entonces el objetivo principal al que se abocarán los sectores que se reunieron el miércoles como un paso previo a la convocatoria al primer encuentro del año del consejo directivo de la central.

En la apuesta de lograr esa foto de unidad, la prioridad se concentrará en recomponer el diálogo con el moyanismo. Para ello referentes de los “independientes” (UOCRA, UPCN y Obras Sanitarias) y de los “gordos” (grandes gremios de servicios), las dos corrientes que junto al barrionuevismo son mayoría en la conducción cegetista, se verán a solas la próxima semana con Hugo y Pablo Moyano.

Buscarán en ese marco consensuar los lineamientos de la estrategia sindical para los próximos meses y tratar de pasar página de los cortocircuitos que atravesó la relación interna en los últimos tiempos.

Las peleas con Pablo y la apuesta por una “ayudita” de Hugo

“Es momento de tranquilizar los ánimos y cerrar filas”, interpretó un dirigente que conversó con Clarín. El tema fue dominante en los intercambios puertas adentro de la sede del gremio de Andrés Rodríguez, donde abundaron los reproches al número dos de Camioneros por sus posturas políticas y particularmente la actitud del dirigente en la última reunión del Consejo del Salario el último 21 de marzo.

Allí, en medio de la sesión virtual, Moyano hijo se cruzó duramente con el titular de la Unión Industrial, Daniel Funes de Rioja, y cuestionó la suba de 26,6% en el sueldo mínimo que había propuesto el Gobierno. Molesto por esa situación y junto a su aliado, el dirigente de Smata Mario Manrique, no volvió a conectarse al momento de la votación del aumento, por lo que el resto de los miembros de la cúpula de la CGT debieron recurrir de urgencia a dos gremialistas suplentes para completar su representación y definir la suba consensuada.

“Discutir cuatro horas por 18 mil pesos es una vergüenza para un gobierno peronista. Si fuera un gobierno con Patricia Bullrich, todavía. Ya diste el dólar soja, el dólar malbec, ahora ponele un mango a la gente en el bolsillo si hay aspiraciones de ganar las elecciones”, justificó Moyano su reacción un día después. Mientras su socio Manrique, fue un poco más allá, y blanqueó el malestar del sector con el resto de la conducción sindical: “la CGT no existe”, lanzó. Y acusó a sus pares de privilegiar “los acuerdos de cúpula” por sobre los trabajadores.

Los cruces evidenciaron la profundidad de la tensión instalada en la primera línea cegetista. No es ninguna novedad, ya en septiembre del año pasado Pablo Moyano amagó con renunciar al triunvirato de conducción porque lo excluyeron de una cena en Olivos con el presidente Alberto Fernández. “No se va porque no tiene a dónde ir”, lo ningunearon sus adversarios internos. La virulencia se disipó pero lejos estuvo de desaparecer.

Ahora, con el desafío electoral de fondo y las propias urgencias sindicales en medio del acuciante escenario económico y social, el grueso de la dirigencia cegetista interpreta que no hay margen para un quiebre interno y que se impone una unidad aunque sea mínima.

“Pablo tiene que dejar de ser funcional a lo que le pide el kirchnerismo”, reclamó uno de los dirigentes presentes en UPCN. Y se mostró confiado en que Hugo Moyano será un aliado clave en ese objetivo: “El padre es el único que lo va a poner en caja”.

Sergio Massa y la opción electoral de los gremios

Apaciguar las diferencias con el moyanismo y contener cualquier escalada en la interna propia, es para la conducción de la CGT un desafío previo a la definición de la postura sectorial de cara al armado del oficialismo para las elecciones. En ese esquema y pese al crítico escenario económico y el impacto de la inflación sobre los salarios, la gran mayoría de referentes cegetistas mantiene la apuesta por una candidatura de Sergio Massa.

“Todavía hay tiempo, no vamos a definir nada ahora, pero tampoco vemos que haya otra cosa, es claramente la mejor opción”, aseguró otro de los principales caciques de la central, que también se mostró convencido de que Cristina no competirá en los comicios.

Mientras espera que se confirme en las próximas semanas la postergada visita del ministro de Economía a la sede cegetista de la calle Azopardo, suspendida ya en tres oportunidades, en la cúpula gremial aguardan con expectativa  definiciones del funcionario respecto a algunas medidas bajo análisis para contener los efectos de la inflación sobre el poder adquisitivo de los salarios. (Clarín)

spot_img

Suscribité al Newsletter

Más Noticias

- Publicidad -spot_img

Más Noticias

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí