El parate del mercado interno y la apertura importadora aceleran el desguace del empleo industrial. La firma Electrolux avanza con un programa de retiros voluntarios destinado a recortar 100 puestos en su planta de Rosario, un predio donde hoy apenas subsisten 400 trabajadores tras sucesivos ajustes de personal.
La ingeniería financiera diseñada para las salidas busca una rápida desvinculación masiva. La empresa garantiza el pago del 100% de la indemnización bajo la legislación previa a la reciente reforma laboral e inyecta un incentivo de tres sueldos complementarios por cada empleado que firme el acuerdo definitivo.
La matemática del ajuste operativo y salarial
El nivel de ingresos actual en la planta ubicada en el barrio Las Delicias ronda los $1,3 millones mensuales. Según Pablo Cerra, abogado de la UOM Rosario, la adhesión al programa no responde a una estrategia de reinvención laboral, sino a la urgencia de los operarios para hacer un cobro único que les permita cancelar deudas preexistentes de tarjetas de crédito o préstamos personales.
Los números que exponen delegados gremiales como Adrián Cartazo grafican el hundimiento productivo del sector y la falta de liquidez en la calle
- La fábrica opera actualmente a la mitad de su capacidad instalada.
- La lista de interesados en salir de la firma ya alcanza los 130 inscriptos, superando con creces el cupo buscado por la patronal.
- El ingreso de mercadería china no tracciona el negocio porque el consumidor final carece de poder adquisitivo para absorber la oferta.
El achique estructural de la compañía no es un fenómeno originado este mes. En los últimos dos años y medio la multinacional destruyó más de la mitad de su fuerza laboral al pasar de 900 a 400 operarios activos en sus líneas de producción. (Agencia OPI Santa Cruz)