Cuanto mayor cantidad de medios hegemonizan la información provincial, mayor importancia y exposición asumen los medios independientes

- Publicidad -

(Por: Rubén Lasagno) – Hace unos días se conmemoró el Día del Trabajador de Prensa y más allá de recordarse la sanción del Estatuto del periodista profesional, cabe el momento para hacer una simple reflexión de cómo nos ve la audiencia y como reinterpretan los gobernantes (municipio, provincia, nación) el rol del periodista y el impacto que ellos pueden producir en la sociedad.

Desde el inicio de la administración del SER en Santa Cruz, asistimos a la tendencia “natural” de manejar la prensa, típico de aquellos gobiernos que como el kirchnerismo, creen que lo importante es establecer el mensaje único, como forma de saturar y/o manipular a la opinión pública; nada más alejado de la realidad y de los principio básicos de la comunicación humana actual.

El gobierno de la provincia activó el fenómeno de cooptación o clonación de medios y periodistas con el objetivo de establecer un control de daño luego de dos años y medio de gestión muy controvertida y el establecimiento de esta hegemonía genera una asimetría brutal en el ejercicio del periodismo.

- Publicidad -

El objetivo de estandarizar un relato oficial rara vez es convencer al lector crítico, sino saturar la esfera pública y en muchos casos los mensajes están dirigidos a la militancia de cada sector. Los gobiernos financian o crean portales y medios que imitan la estética y el formato del periodismo digital, sin embargo, su matriz operativa es la de una gacetilla de prensa amplificada y al inundar las redes y los motores de búsqueda con estos medios “paraestatales“, buscan diluir el impacto de las investigaciones reales que ejercen medios independientes, ante lo cual esos medios, como es nuestro caso, toman mayor relevancia aún, porque son buscados, precisamente, por establecer un discurso diferente.

Si un medio independiente expone una irregularidad en la obra pública, contrataciones, licitaciones o en las compras del Estado, por ejemplo, el ecosistema de medios oficialistas rápidamente genera una cortina de humo o impone un tema paralelo para desviar el foco de interés.

Está direccionado con la intención de manejar la agenda pública y/o decirle al lector, televidente o escucha, lo que tiene que atender, debido al orden de importancia que (entiende el Estado/gobierno/municipio) ellos imponen en su universos de medios quienes replican y multiplican el mensaje único bajo el formato de nota, entrevista, declaraciones o cualquier tipo de “envase” cuyo único objetivo es saturar el espectro para distraer la atención. Esto mismo hace hoy el gobierno nacional con el caso Adorni y $LIBRA. Lo bueno para la opinión pública es decirle que no lo logran.

La pauta oficial como látigo y chequera

El condicionamiento político tiene su base material en la distribución arbitraria de la pauta publicitaria. En jurisdicciones complejas como nuestra provincia, donde el sector privado a menudo también depende de las licitaciones estatales o de industrias fuertemente reguladas (como la minería y el petróleo), la asfixia financiera es el primer método de censura indirecta que sufren los medios y aquellos que aceptan este condicionamiento, renuncian a su capacidad de análisis. Se vuelven incapaces de auditar presupuestos, cuestionar a funcionarios o investigar el manejo de los recursos municipales o provinciales, ya que su supervivencia económica depende de no cruzar esa línea roja. Algunos buenos medios y periodistas se han perdido en esa jungla de billetes, donde el buen pasar supera a la necesidad de informar.

En las antípodas se encuentra el periodismo que investiga y analiza sin pedir permiso. Sostener un medio periodístico digital verdaderamente independiente durante décadas en este contexto requiere una resiliencia estructural permanente, la adaptación económica a los tiempos que corren y el convencimiento de que la información es lo importante, no el periodista, ni un edificio y mucho menos una estructura comunicacional visible y ciertamente vacía de conteenido porque no funciona en lo periodístico dado que le falta lo fundamental: la libertad para hacer y decir lo que el periodista quiera.

Las características de este periodismo contrastan radicalmente con el relato oficial. Mientras el medio oficialista replica declaraciones y se tapa un ojo para dar una noticia, el independiente busca el expediente, la licitación o el recibo de sueldo y lo esencial, estos medios no tienen salvatajes estatales frente a las crisis económicas; la credibilidad ante el lector, en el caso de la prensa libre, es el único capital real.

Es habitual que los gobiernos bloqueen el acceso a la información pública, nieguen entrevistas y marginen a los periodistas de investigación de las conferencias de prensa, obligándolos a cultivar fuentes alternativas, reservadas y mucho más profundas dentro de la propia administración pública.

Esto fue visible durante el kirchnerismo y hoy es una clara modalidad oficial, tanto a nivel del gobierno nacional (el caso Adorni es un ejemplo) o en Santa Cruz, donde el plan es repetir la fórmula.

La consecuencia más grave de esta estandarización del relato es la “intoxicación” de la sociedad pues al existir tantos medios con apariencia de legitimidad pero vacíos de rigor periodístico, se genera un escepticismo generalizado. El ciudadano promedio tiene cada vez más dificultades para distinguir entre una investigación fundamentada con pruebas y una operación de prensa financiada con fondos públicos que abarrotan las redes.

El valor de un archivo periodístico coherente, que resiste el paso del tiempo y los cambios de época y su uso irrestricto, termina siendo la única prueba irrefutable de independencia. Por eso, valga esta reflexión para mostrarle al gobierno provincial, especialmente y a municipios como el de Río Gallegos, que abrir, generar o inundar el espectro comunicacional con radios, páginas web, diarios papel o gastar ingentes sumas de dinero en las redes para generar mensajes autocomplacientes, no es el camino.

La audiencias hoy busca la verdad independiente de los partidos políticos, los gobiernos, los sindicatos y las corporaciones, porque saben que creerles a ellos (y a los medios que le sirven), es entrar en el juego de esos sectores, en detrimento del verdadero conocimiento públicode lo que realmente está pasando en la provincia o el país. Y ese es el fuerte de los medios independientes y no las apariencias que es puro maquillaje para parecer importantes, no para serlo, precisamente. (Agencia OPI Santa Cruz)

- Publicidad -

3 COMENTARIOS

  1. Muy buen artículo. Felicitaciones, era lo que quería leer. Como dije en su momento en un posteo, hay un sector de nuevos favorecidos con la pauta, en Río Gallegos, todos nos concemos y es chico esto.

  2. EXCELENTE COMO SIEMPRE OPI EN UN TODO DE ACUERDO ESTA PROVINCIA ESTA LLENA DE MEDIOS PAGOS Y LA VERDAD BRILLA POR SU AUSENCIA. AHI ANDA DANDO VUELTA UN LISTADO DE MEDIOS ABONADOS AL GOBIERNO Y DA GUSTO QUE DE UDS NO PUEDAN DECIR NADA AL MENOS CIERTO OPERACIONES HACEN SIEMPRE PERO EN EL LISTADO ESTAN LOS OBSECUENTES Y BASTA ESCUCHARLOS O OLEERLO PARA DARSE CUENTA

  3. Por interésw baila el mono//// aca estamos acostumbraddos que buenos periodistas con Barabino hayan caido tan bajo de quedar atrapado por la pauta de vidal
    asco

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Publicidad -

Más Noticias

Notas Relacionadas

- Publicidad -