El Ministerio de Relaciones Exteriores fundamentó la decisión en las acusaciones emitidas por Teherán y la nula cooperación judicial en la causa AMIA.
El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, liderado por Pablo Quirno, ordenó al encargado de negocios de la República Islámica de Irán abandonar el territorio nacional en un plazo máximo de 48 horas. La dependencia diplomática declaró al funcionario como persona no grata mediante un comunicado oficial.
La medida responde a un texto difundido ayer por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán. Según el análisis del Gobierno nacional, dicho documento contiene acusaciones falsas, ofensivas e improcedentes contra la República Argentina.
Los funcionarios diplomáticos calificaron estas expresiones como una inaceptable injerencia en los asuntos internos del país. El área conducida por Quirno señaló una tergiversación deliberada de las resoluciones tomadas bajo el derecho internacional y el ordenamiento jurídico nacional.
La cartera de Estado enumeró los agravantes históricos que motivaron la expulsión del representante extranjero:
- La negativa persistente de las autoridades iraníes a cooperar con la justicia argentina en la investigación del atentado contra la AMIA.
- El reiterado incumplimiento de las órdenes internacionales de detención y extradición contra los responsables del ataque.
- La asignación de cargos de alta jerarquía dentro del Cuerpo de Guardia Revolucionaria Islámica a personas requeridas por los tribunales argentinos.
El Ejecutivo fijó su postura final ante el conflicto diplomático e institucional. La administración nacional advirtió que no tolerará agravios de un Estado que incumple de manera sistemática sus obligaciones internacionales e interfiere con el accionar de los jueces.
El comunicado de Cancillería cerró el anuncio reafirmando el compromiso inquebrantable del país con la memoria, la justicia y la lucha contra el terrorismo bajo el pleno respeto del derecho internacional. (Agencia OPI Santa Cruz)