El Instituto Nacional de Estadística y Censos difunde las planillas de junio tras un mayo con caída mensual del 0,5% en la actividad productiva y una suba salarial interanual fijada en 35,9%.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publica este 20 de agosto de 2026 los informes técnicos correspondientes al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) y al Índice de Salarios de junio. Las planillas oficiales llegan precedidas por el balance de mayo, período en el cual el nivel general de actividad registró una contracción mensual del -0,5% y un incremento interanual limitado al 0,2%.
El comportamiento productivo acumuló entre enero y mayo de 2026 un avance consolidado del 1,7%. La contención del indicador general descansó en el aporte conjunto del sector agropecuario y la actividad minera, rubros que sumaron 1,2 puntos porcentuales a la estructura ponderada, compensando la parálisis en los sectores vinculados a la demanda interna y el comercio minorista.
En el frente de los ingresos, el Índice de Salarios anotó en mayo una variación mensual del 2,2%, ubicándose 0,1 puntos porcentuales por encima del Índice de Precios al Consumidor medido en ese mismo período. La variación interanual de los haberes formales alcanzó el 35,9%, reflejando la desaceleración nominal coordinada desde la administración central.
INDEC audita la desaceleración salarial frente al ritmo inflacionario
La evolución de las remuneraciones en los primeros cinco meses de 2026 evidenció una reducción en sus variaciones porcentuales respecto a los ejercicios fiscales previos. La trayectoria del índice respondió al ancla cambiaria y a las pautas de ajuste salarial fijadas por el Ministerio de Economía de la Nación, limitando las recomposiciones paritarias al sendero de convergencia de precios minoristas.
La ganancia de 0,1 puntos porcentuales registrada en mayo frente al IPC no neutralizó la pérdida de poder adquisitivo arrastrada por los convenios colectivos en los trimestres precedentes. Con una variación interanual fijada en 35,9%, la masa salarial formal continuó operando como un factor de contracción sobre la demanda agregada y el volumen de ventas en el mercado doméstico.
La contracción desestacionalizada del 0,5% intermensual anotada en mayo ratificó la volatilidad del ciclo productivo. Aunque la variación interanual arrojó un saldo positivo del 0,2%, la dependencia exclusiva de los 1,2 puntos porcentuales generados por el agro y la minería expuso la debilidad del resto de los bloques industriales y de servicios.
Las series de junio de 2026 que el organismo estadístico incorpora al registro público completarán el cuadro de actividad del primer semestre del año, el cual mantiene como base de sustentación el 1,7% acumulado en los primeros cinco meses y una suba salarial mensual del 2,2%. (Agencia OPI Santa Cruz)