(Por: Rubén Lasagno) – Recientemente y con motivo del aumento que se dieron los Senadores cuyas dietas alcanzan los 13 millones de pesos, comenzaron a aparecer algunos de los que nunca faltan, intentando “despegarse” de antipático y estruendoso auto-aumento de los congresales, cosa que es un privilegio absurdo en los tiempos de la Argentina, pero justamente, por tratarse de Argentina, cualquier cosa imposible en el mundo, acá es absolutamente normal.
En ese contexto la senadora Alicia Kirchner votó “negativamente” ese aumento y la prensa local no dejó pasar el oportunidad de destacarlo, publicando cómo votó cada senador de Santa Cruz, dejando en claro que Carambia y Gadano levantaron las dos manos y Alicia les dijo que no apoyaba.
Los medios presentan la noticia como que Alicia Kirchner “prescinde” de un aumento de sueldo, sin aclarar que lo hace porque ya percibe una jubilación de privilegio incompatible (y probablemente mayor o similar), es una estrategia clásica de “media verdad”. Aquí se utiliza un dato real y verificable (no cobra la dieta del Senado) pero se recorta el contexto que explica por qué no la cobra, manipulando así la percepción pública sobre el nivel de austeridad real de la funcionaria y eso lo hacen algunos medios en evidente complicidad con el kirchnerismo. Entonces cabe aclarar que el voto negativo de Alicia no se trata de un acto de altruismo puro o un desprendimiento voluntario para ahorrarle dinero al Estado; la ley le impide cobrar ambos montos.
Presentar la noticia como “Alicia Kirchner es la única senadora que no cobra el aumento” genera un contraste positivo frente a la impopularidad de los aumentos legislativos pero este encuadre invisibiliza que ella sigue percibiendo un ingreso altísimo del Estado (su jubilación de privilegio), es decir, no está trabajando ad honorem, simplemente cobra por otra vía institucional.
Alicia nunca estuvo en desacuerdo
El argumento de la “prensa K” que intenta pintar a la senadora como una heroica legisladora frente al renunciamiento de la dieta y en contra del aumento de los senadores, choca de frente con el registro de votaciones en el Senado que hemos podido corroborar.
En la polémica sesión de abril de 2024, cuando los senadores votaron a mano alzada y sin debate triplicarse las dietas, Alicia Kirchner votó a favor. En esa oportunidad, acompañó el aumento de forma conjunta con los otros dos senadores por Santa Cruz, José María Carambia y Natalia Gadano de los cuales hoy “parece” diferenciarse.
Posteriormente, en instancias donde se debatió institucionalmente renunciar a las actualizaciones o congelar las dietas (como la controversia de mediados de 2025), los registros indican que los senadores de su espacio político más cercano no estuvieron dispuestos a renunciar a esos fondos.
Ella no está en contra conceptualmente de que un legislador perciba los millonarios montos actualizados (que superarán los 13 millones en 2027), de hecho, su voto en 2024 avaló el mecanismo que llevó las dietas a esos niveles. La única razón por la que “rechaza” el impacto del aumento en su propia cuenta bancaria es porque ya tiene asegurado un ingreso estatal paralelo que legalmente le impide sumar el sueldo del Senado.
En definitiva aquí se toma una obligación legal insalvable (como la incompatibilidad de cargos) y se la disfraza de una elección de austeridad moral y en apariencia (solo en apariencia) los medios la ubican a Alicia por encima del resto del cuerpo legislativo presentándola repetitivamente como “la única senadora que no percibe la dieta“, ocultando que pertenece a la misma matriz de beneficios del Estado.
Pero…
La incompatibilidad legal en Argentina rige sobre la acumulación de ingresos personales (no podés cobrar dos sueldos del Estado), pero la ley asume que el legislador, en este caso la senadora Alicia Kirchner, sigue ejerciendo su cargo y necesita “herramientas” para trabajar. Por lo tanto, retiene todo el presupuesto de su oficina.
El Senado no le da la plata de los asesores al legislador, sino que le asigna a cada banca una cantidad gigantesca de “módulos” (presupuesto) para contratar personal de planta transitoria. La senadora, de esta manera, retiene el 100% de la potestad para nombrar asesores, secretarios y militantes en el Congreso y el Estado sigue pagando esos sueldos mes a mes.
Cada senador recibe un cupo mensual de tramos aéreos y terrestres para viajar entre su provincia y Buenos Aires (o a cualquier punto del país). Como esto se considera una herramienta de movilidad institucional para ejercer la representación, los sigue recibiendo y utilizando con cargo a las cuentas del Senado, aún cuando no perciba la dieta; y todo lo que es telefonía, despachos físicos, suministros, vehículos oficiales (si correspondieran a su rol en comisiones) y demás gastos operativos de la Cámara, son abonados religiosamente a la senadora por Santa Cruz como a cualquier otro legislador que esté en iguales condiciones. (Agencia OPI Santa Cruz)
Y que esperaban del apellido Kirchner, solo avaricia por la plata y falsa empatía por los más humildes, esta vieja es pura mentira, es una inútil todo terreno.
Bueno por lo menos no es sinica como el resto es una vergüenza lo de diputados
MUJER CHORRA IGUAL QUE LA CUÑADA. NADAN EN PLATA ROBADA Y SE HACEN LAS DAIVOSAS— VEJAS DE MIERDA ELLA Y LA CONDENADA
Es lamentable la calidad de legisladores que tenemos