El encarecimiento internacional del crudo frena la baja de naftas en Argentina, mientras el bloqueo logístico en Medio Oriente eleva la recaudación fiscal por regalías hidrocarburíferas en las cuencas productoras del país.
El barril de petróleo Brent escaló un 5% hasta alcanzar una cotización de U$S 91,5 por unidad en el mercado de futuros de Londres el 31 de agosto de 2026. La suba respondió de forma directa a la reactivación de las acciones bélicas en Medio Oriente tras el vencimiento del cese de fuego, acontecimiento que paralizó el tránsito naval y reactivó compras defensivas en las principales plazas financieras globales.
La interrupción logística en el Estrecho de Ormuz afectó el paso marítimo estratégico por donde circula el 25% del suministro global de crudo transportado por agua. El colapso del flujo mercante en el golfo Pérsico multiplicó las primas de riesgo de los seguros de transporte naval y forzó a las empresas comercializadoras a reconfigurar rutas de abastecimiento con sobrecostos operativos inmediatos.
Esta tensión en los mercados globales frenó de forma automática los planes de recorte en los valores de los combustibles dentro de la República Argentina. El mercado refinador local opera bajo esquemas de paridad de importación y exportación, por lo que el salto en la cotización del crudo importado y del insumo de producción doméstica canceló el margen financiero que las petroleras preveían trasladar a las estaciones de servicio.
Las petroleras argentinas postergan rebajas en surtidores
Horacio Marín, presidente y director ejecutivo de YPF, ratificó la política de paridad internacional para fijar las tarifas en surtidor en función de la cotización externa del crudo. El ascenso de la referencia externa por encima de la franja de los U$S 90 por barril eleva los costos de adquisición de crudo para las refinerías de Ensenada, Luján de Cuyo y Dock Sud, bloqueando cualquier reducción de precios en naftas y gasoil.
Las firmas refinadoras privadas Axion Energy y Raízen afrontan el mismo encarecimiento en sus compras de crudo liviano y pesado proveniente de la Cuenca Neuquina y la Cuenca del Golfo San Jorge. La traslación de estos costos a los precios mayoristas impide la baja tarifaria y sostiene una presión directa sobre los fletes de carga y la distribución de bienes en todo el territorio nacional.
El impacto de las regalías en las cuentas de Santa Cruz
Claudio Vidal, gobernador de la Provincia de Santa Cruz, percibe regalías hidrocarburíferas calculadas como una alícuota legal del 12% sobre el valor de producción computable en boca de pozo. La cotización internacional incrementa de manera automática los ingresos fiscales nominados en moneda extranjera y convertidos al tipo de cambio oficial mayorista del Banco Central de la República Argentina, otorgando alivio a la caja provincial.
Ese incremento en los recursos provinciales convive con un alza en los costos operativos de las empresas de servicios que operan en los yacimientos maduros santacruceños. La inflación en dólares de los repuestos, insumos químicos y equipamiento para la extracción secundaria y terciaria encarece el costo de extracción por barril, limitando la rentabilidad neta de las operadoras que explotan las áreas del norte provincial.
Los registros bursátiles cerraron la jornada con una posición consolidada en U$S 91,50 por barril para los contratos a término pactados a octubre de 2026, mientras los operadores marítimos reportaron una paralización del 40% en las autorizaciones de zarpe comercial a través del paso de Ormuz. (Agencia OPI Santa Cruz)