La administración ucraniana supedita la tregua sobre refinerías de petróleo a garantías recíprocas de Moscú, mientras la Casa Blanca cuestiona la conducción bélica y exige elecciones en el país europeo.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, condicionó recientemente el cese de las ofensivas militares contra refinerías en territorio ruso a que el gobierno de Moscú detenga de inmediato los bombardeos sobre las redes eléctricas ucranianas.
La postura de Kiev expone una confrontación directa frente a los señalamientos emitidos por el mandatario estadounidense, Donald Trump, quien reclamó la designación de un nuevo jefe de Estado ucraniano y cuestionó la conducción estratégica de la guerra. Trump sostuvo que existieron oportunidades concretas para sellar convenios de paz y atribuyó a la gestión ucraniana el incremento registrado en los precios del diésel dentro de los Estados Unidos, en pleno contexto de crisis energética global.
Frente a estos cuestionamientos, el ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, rechazó de forma categórica las declaraciones procedentes de Washington. El funcionario diplomático remarcó que el liderazgo cuenta con el respaldo de la ciudadanía local, a la que definió como la única facultada para determinar quién ejerce el poder en el país.
“Ucrania estará lista para dejar de atacar las refinerías de petróleo rusas si Rusia deja de atacar nuestra infraestructura energética”, aseguró Zelenski a través de una publicación difundida en la red social X. El mandatario insistió en que las incursiones armadas contra instalaciones de combustible pueden detenerse inmediatamente, aunque acusó al presidente de Rusia, Vladimir Putin, de rechazar cualquier entendimiento sustentado en garantías bilaterales de seguridad.
La disputa diplomática coincidió con nuevas incursiones militares sobre objetivos estratégicos. Un ataque ucraniano ejecutado con drones provocó destrozos en un centro de datos perteneciente a la empresa rusa Yandex, ubicado en la ciudad de Vladimir. El incidente forzó la detención total de las operaciones del complejo tecnológico y constituyó la tercera ofensiva dirigida contra activos de la compañía en un periodo de cuatro días.
Los bombardeos de artillería dejaron saldos fatales comprobados en ambos frentes. Informes oficiales comunicados por Zelenski confirmaron la muerte de 23 personas, entre ellas cuatro niños, a causa de un ataque ruso sobre la localidad de Zaporiyia. A su vez, las autoridades rusas constataron una víctima mortal en la región fronteriza de Briansk provocada por impactos de aparatos no tripulados ucranianos. (Agencia OPI Santa Cruz)