La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que la gobernabilidad del país está plenamente garantizada tras los graves episodios de violencia derivados de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Durante una conferencia de prensa, la mandataria sostuvo que el orden se mantuvo en todo momento y realizó un reconocimiento oficial a la Secretaría de la Defensa Nacional, el Ejército, la Guardia Nacional y la Fuerza Aérea por su intervención en el operativo. Sheinbaum destacó el patriotismo de los efectivos fallecidos durante los enfrentamientos del domingo y aseguró que, tras la eliminación del jefe criminal, la prioridad del Estado es restablecer la paz y la normalidad en todo el territorio mexicano.
El Ejecutivo federal informó que la situación en las carreteras nacionales ha sido normalizada este lunes, confirmando el levantamiento de todos los bloqueos que paralizaron diversas regiones tras la reacción violenta del grupo criminal. Según detalló la presidenta, el Gabinete de Seguridad activó un centro de mando para coordinar las operaciones de respuesta junto a los gobernadores de los estados afectados, logrando contener el caos inicial. La mandataria enfatizó que el país experimenta una jornada de mayor tranquilidad y que las instituciones de seguridad permanecen desplegadas para resguardar la seguridad de la población civil frente a posibles remanentes del conflicto.
Respecto a la naturaleza del operativo que puso fin a la carrera de Oseguera Cervantes, Sheinbaum aclaró que la ejecución y planeación de las acciones recayeron exclusivamente en las fuerzas federales mexicanas. Si bien reconoció un flujo constante de intercambio de información e inteligencia con el gobierno de Estados Unidos, la presidenta fue tajante al señalar que no existió participación de tropas extranjeras en el terreno. Esta precisión técnica busca delimitar las responsabilidades operativas de la Secretaría de la Defensa Nacional en una misión que, según la narrativa oficial, se fundamentó en el entendimiento bilateral pero se ejecutó bajo estricta soberanía militar mexicana.
La administración actual busca proyectar una imagen de control institucional y eficacia operativa ante la opinión pública, resaltando la capacidad de respuesta del gabinete de seguridad frente a estructuras del crimen organizado de alto impacto. Sheinbaum instó a la ciudadanía a confiar en las Fuerzas Armadas y en la estrategia de seguridad nacional, subrayando que la coordinación entre niveles de gobierno permitió restablecer la actividad económica y social tras la crisis del fin de semana. El discurso oficial se centra ahora en la consolidación de la paz y la vigilancia permanente, mientras el gobierno mexicano gestiona las repercusiones políticas y de seguridad de este quiebre en la jerarquía del narcotráfico internacional. (Agencia OPI Santa Cruz)