Hablarle a la jefa. Por qué el discurso de Ana María Ianni no busca convencer a la sociedad, sino asegurar la banca

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(Por: Rubén Lasagno) – La diputada nacional santacruceña (FPV) Ana María Ianni participó en el documento que el Frente Para la Victoria elaboró en el Congreso y envió a la Corte Suprema de Justicia y al Consejo de la Magistratura marcándoles la inequidades del sistema judicial que condenó a Cristina Fernández por chorra y delincuente económica al punto de encontrarla líder de una asociación ilícita enquistada en el Estado para vaciarlo, tal como ocurrió en los 16 años que gobernaron a la Argentina.

Ianni sostuvo que las condiciones impuestas a CFK son “más restrictivas” que las aplicadas a condenados por narcotráfico y crímenes de lesa humanidad y abonó al concepto corporativo del Frente para la Victoria de que “No hay plena democracia con jueces parciales. No hay plena democracia cuando se impide el derecho de la ciudadanía a elegir libremente sus representantes”. Una falacia total y absoluta que voy a refutar y analizar a la luz de los datos ciertos y no del relato afiebrado de los fundamentalistas K.

Si Ana María Ianni fuera una analfabeta, podría dejarle pasar ciertos deslices discursivos y hasta conceptuales, pero es una persona instruida, inteligente y con vasta experiencia política en el ámbito del Congreso nacional, por lo tanto, su conducta no puede ser analizada tan livianamente disociando su discurso de la persona y estos a su vez de conjunto partidario endogámico al que pertenece (el kirchnerismo), una suerte de “secta política”. Y en mi vida le he dedicado varios años en analizar este fenómeno de las sectas  que constituye “un molde” donde solo se cambian los componentes internos, las metas, los procedimientos y los objetivos, de hecho encontramos sectas religiosas, espirtuales, comerciales, políticas, apocalípticas, etc; pero básicamente hay un factor que une a todos y atraviesa a todas: el fundamentalismo.

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El kirchnerismo es técnicamente “una secta”

Las recientes declaraciones de la diputada Ianni desnudaron, una vez más, la matriz del manual kirchnerista: ante la contundencia de las condenas, el único refugio es la sobreactuación ideológica, aunque eso implique ignorar que cuatro de los siete jueces que intervinieron en todo el proceso judicial, fueron designados por la propia CFK y la causa compiló más de 3 mil kilos de pruebas documentales.

En una secta, la verdad no se descubre a través de la evidencia o el método científico, sino que emana directamente de la cúpula. En el kirchnerismo, la palabra de la conducción (Cristina Kirchner) funciona como un dogma sagrado.

El FPV entre la farsa, la estupidez y la demagogia consuetudinaria
El FPV entre la farsa, la estupidez y la demagogia consuetudinaria

Si la líder dice que las condenas son “Lawfare” y proscripción, esa premisa se convierte en la verdad oficial. Cualquier dato objetivo que la contradiga es automáticamente desestimado.

El fundamentalista y en este caso, político, no analiza los hechos para llegar a una conclusión; toma la conclusión del líder y luego tuerce los hechos para que encajen. Y eso hace Ianni, Pablo Grasso, el cura Molina, Alicia Kirchner y podríamos hacer interminable la lista. Por eso el resultado final es el mensaje: “Cristina libre”. Para ellos, todo lo actuado, es falso.

Algo que aprendí en muchos años de estudiar el comportamiento sectario, es que el fundamentalismo divide al mundo en dos polos absolutos y excluyentes: el bien puro y el mal absoluto. No hay adversarios políticos con los que se pueda debatir, hay “enemigos” a los que hay que destruir. Más o menos lo que pasa con LLA de Javier Milei que va por el mismo camino.

Quien no pertenece al espacio o cuestiona el relato de estos sectarios políticos, es etiquetado inmediatamente como un agente del mal (la derecha, el imperio, los fondos buitres, la dictadura, la corpo). Esto justifica cualquier acción defensiva, por más irracional que sea, porque en la mente del fundamentalista están librando una “guerra santa” por la salvación de la patria, no un debate republicano o como en el caso kirchnerista encubriendo a una chorra.

Y en este caso, para ellos Cristina Fernández es la patria, pero estoy absolutamente seguro que hay muchos dentro de esa secta política, que no lo creen pero repiten el versito porque conviene a su futuro político partidario, como puede ser el caso de Ianni.

Entonces, el kirchnerismo opera como una secta política porque reemplazaron la evidencia empírica por la fe en el líder. Su fundamentalismo radica en que han blindado su sistema de creencias contra la realidad; los expedientes no importan, los decretos no importan y los datos duros no importan. Lo único que importa es proteger el dogma central, castigar al hereje que dude y mantener intacta la ilusión de la persecución para no tener que enfrentar el peso de la corrupción probada.

El mote de “termófilos” no es casual

Desde la sociología política y la psicología de masas que alguna vez estudiamos en la universidad allá lejos y hace tiempo (Gustave Le Bon considerado el padre de la psicología de las masas en su obra clásica Psicología de las masas (1895) o Max Weber o Émile Durkheim en las largas y aburridísimas clases de sociología política) es perfectamente válido analizar a movimientos hiperpersonalistas y cerrados como el kisrchnerismo, utilizando la categoría de “secta política” (o culto a la personalidad) y explicar la conducta de sus dirigentes a través del “fundamentalismocomo lo referimos en párrafos anteriores.

No se trata de un insulto, sino de una descripción técnica de cómo funciona la estructura de creencias y el comportamiento del grupo. Para ello, estos grupo usan mecanismos de selección mental y práctica que tiene ciertos matices particulares como enforcarse en la contradicción de los datos o lo que podemos referir como el “acting” judicial. Así caen en la memoria selectiva y obediencia debida, ejemplo: el insólito relato de Ianni para tapar que los jueces que condenaron a Cristina los nombró el kirchnerismo. La realidad contra el libreto es otro mecanismo del fundamentalismo discursivo de Ianni, el cual choca de frente con los decretos de nominación judicial

Luego aparece lo que podemos denominar “gimnasia mental en el Congreso” que se materializa cuando  defienden la “persecución” ocultando la firma de los propios pliegos.

El discurso de  la diputada Ianni no busca convencer a la sociedad, sino asegurar su lugar dentro del partido, por eso apoya y realiza el acting performativo del kirchnerismo para blindar el mito. Es lo que en política se señala como “lealtad rentada”, lo cual no significa siempre dinero, el argumento aparece cuando sostener una falacia pública es el único requisito para no quedar fuera de la lista.

Ianni y sus congéneres K, ciegos, sordos y mudos (a la verdad)

De acuerdo a la información colectada todos estos años en los que OPI Santa Cruz reveló y siguió la corrupción K, tanto a nivel provincial como nacional, la causa que derivó en la condena de Cristina Fernández es la conocida como “Causa Vialidad” (Obra pública en Santa Cruz) lejos del lawfare y la persecusión sostenida por el kirchnerismo, tiene claves objetivas que lo desmienten: el proceso y los actores judiciales.

A lo largo de este proceso intervinieron distintos magistrados en tres instancias clave: la instrucción (investigación), el juicio oral (sentencia) y la revisión de Casación (confirmación).

En la etapa de Instrucción (Investigación y elevación a juicio)el juez federal a cargo de investigar la causa, procesar a los acusados y elevar el expediente a la etapa de juicio oral fue Julián Ercolini (Titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 10) nombrado en octubre de 2004 en laPresidencia de  Néstor Kirchner.

Tribunal Oral Federal N° 2 (Juicio Oral y Sentencia)este es el tribunal que llevó a cabo el debate oral y público y que en diciembre de 2022 dictó la condena en primera instancia a 6 años de prisión e inhabilitación especial perpetua. Los tres magistrados fueron: Jorge Gorini nombrado en septiembre de 2011 durante la presidencia de Cristina Fernández (primer mandato); Rodrigo Giménez Uriburu nombrado enseptiembre de 2011 durante la presidencia de Cristina Fernández (primer mandato) y Andrés Basso nombrado enseptiembre de 2015 también en el gobierno de Cristina Fernández (segundo mandato).

Cámara Federal de Casación Penal – Sala IV (Revisión y Confirmación)es el máximo tribunal penal del país por debajo de la Corte Suprema. Esta sala fue la encargada de revisar el fallo del Tribunal Oral y, tras la apelación y confirmar la condena. Los tres jueces intervinientes fueron: Mariano Borinsky nombrado enseptiembre de 2011 nombrado bajo la presidencia de Cristina Fernández (primer mandato); Gustavo Hornos nombrado en casación en el año 1995 durante la presidencia de Carlos Menem y Diego Barroetaveña, nombrado endiciembre de 2018 (ya era juez penal de instancias inferiores, pero ascendió a Casación en esta fecha), durante la presidencia de Mauricio Macri.

Los datos duros

Si se observa la composición de los magistrados principales que investigaron, juzgaron y ratificaron la condena de la ex presidente en la Causa Vialidad, cuatro de los siete fueron propuestos al Senado y designados por decretos firmados por la propia Cristina Fernández (Gorini, Giménez Uriburu, Basso y Borinsky); uno fue designado por Néstor Kirchner (Ercolini); uno por Carlos Menem (Hornos); y uno por Mauricio Macri (Barroetaveña).

Visto lo que expuse, está todo dicho, aunque Ana María Ianni finja demencia y “crea/simule” que su jefa, la chorra de guantes blancos más importante en la historia contemporánea de Sudamérica, solo comparable con los dictadorzuelos Chávez y Maduro, es inocente y perseguida o que está ilegalmente detenida por “Comodoro Pro” como sostienen los termófilos. El 90% de los jueces los pusieron ellos y a partir de allí, como dijo el corrupto Manuel Adorni: FIN. (Agencia OPI Santa Cruz)

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4 COMENTARIOS

  1. Ni la Ianni ni toda la manga de serviles que han acompañado al Kirchnerismo desde sus origenes se dan cuenta que solo son peones en el tablero de CNK antes y de la Kondenada hoy (incluida AMK y sus hijas que si tienen que ser sacrificadas van a ser sacrificadas) el único que se salva es el Principito (diriá Milagros Salas) pero a este el pine no le alcanza mas que para ser el hijo de mamá. ES cierto que los hermanitos Milei van por el mismo camino, pero ni ellos ni ningunos de los parásitos que se le adosaron tienen la profundidad delictiva de los K (son meros aprendices a su lado), pero han dejado abierto un camino importante: ni los Perukas ni los K son invencibles y si uno de ellos termino preso cualquiera de ellos puede terminar preso, aunque se disfrace de libertario… solo es cuestión que un gran HdP llegue al gobierno.

  2. Ana Maria la ilustre dama de Javier el gonca. Y bueno si resppondes a un tipo como Belloni que querés que te diga. Y ahi parece que hubo amor no?. Nadie te cree dama de los fantasmas de la vieja politica. Lo unico que te gusta yqueres es seguir agarrada de los fondos del congreso pero sabes que? nadie te vota nunca mas acá en santa cruz. Te lo firmo ya.

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