(Por: Lic Anabela Flores Gala para OPI Santa Cruz) – En política, la tautología suele ser un método: mirar el pasado inmediato para anticipar el resultado futuro.
En la Cuenca Carbonífera esa fórmula no falla. Lo que ocurre con el Aeropuerto “El Turbio – 28 de Noviembre” no es un accidente ni una fatalidad geográfica, es la consecuencia directa de casi una década de desidia provincial.
Nueve años de promesas recicladas, de funcionarios que pasan, declaman, prometen y se van.
Nueve años en los que una infraestructura estratégica, de pertenencia provincial e incorporada al Sistema Nacional de Aeropuertos, se mantiene operativa “a pesar de“, no “gracia a“.
Operativa, sí, pero sin gas, sin calefacción en una de las zonas más frías del país. Sin estación meteorológica propia, una herramienta básica en cualquier terminal aérea que aspire a estándares mínimos de seguridad operacional.
La paradoja es brutal: el aeropuerto puede recibir vuelos de todo tipo, pero carece de servicios elementales para sostenerlos con previsibilidad.
Y sin embargo, en los últimos seis meses operaron más de una treintena de aeronaves. Vuelos sanitarios, con empresas como Baires Fly y Aerovida, charters con pasajeros extranjeros, movimientos vinculados a una región que es de frontera y, además, puerta intermedia de un circuito turístico internacional que conecta con Torres del Paine y el Glaciar Perito Moreno.
No hablamos de un aeródromo marginal. Hablamos de una pieza logística en un tablero binacional y parece no estar en debate de las autoridades un tema fundamental: la seguridad.
Entonces, la pregunta que formula la comunidad no es ingenua, es política ¿Por qué no hay vuelos regulares? ¿Por qué no existe una empresa que garantice conectividad estable? ¿Por qué cada anuncio termina en silencio?
La respuesta no está en el clima ni en la demanda. Está en la falta de decisión estratégica.
Porque si en seis meses hubo más de treinta operaciones especiales, queda demostrado que movimiento hay. Lo que no hay es planificación, inversión sostenida ni voluntad de convertir esa actividad esporádica en conectividad permanente.
La Cuenca Carbonífera no pide privilegios, exige coherencia. Si el Aeropuerto es provincial, que la provincia lo gestione con criterio de desarrollo. Si es estratégico por ubicación fronteriza y turística, que se lo trate como tal. Si se prometieron vuelos regulares, que se expliquen los incumplimientos.
En política, el pasado reciente siempre anticipa el futuro inmediato. Si la inercia continúa, el Aeropuerto seguirá funcionando en modo supervivencia, útil para emergencias, atractivo para vuelos puntuales, pero invisible para la planificación estructural.
Y la pregunta seguirá flotando en el aire frío de la Cuenca ¿Hasta cuándo? (Agencia OPI Santa Cruz)
Es hasta que pase un accidente y ahi vidal los intendentes de turbio 28 y hasta grasso van a poner el grito en el cielo y a destinaer partidas que despues de 10 dias se las van a robar y el aeropuerto va a seguir igual. Es la historia
¿Radar? jajaja gracias que tiene algo de asfalto
si un dia se mata u n funcionario ahi ponenj toda la guita
es de manual. Miren YCRT
Un visión de lo que pasa en general en santa cruz desidia y abandono. Gracias por reflejarlo