El índice Merval retrocede 1,1% mientras la agencia internacional mantiene la categoría de mercado aislado debido a las restricciones cambiarias vigentes.
El presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo guardan estricto silencio frente al mercado, mientras la calificadora MSCI sepulta las promesas de apertura financiera. La agencia neoyorquina decidió este miércoles 24 de junio de 2026 excluir al país de su lista de revisión, manteniendo la peor nota de su ranking global.
El retroceso de los activos financieros locales corta la racha alcista que alimentaron las agencias Fitch y Standard & Poor’s. Al promediar la rueda bursátil, los ADRs de empresas argentinas en Nueva York sufren caídas superiores al 5%, un impacto directo que frena las expectativas oficiales de reactivación.
Esta parálisis en la llegada de capitales externos golpea la capacidad de las provincias patagónicas para atraer inversiones productivas. Al mantener la calificación de “standalone” u origen aislado, MSCI penaliza la continuidad del cepo cambiario, una barrera regulatoria que el Gobierno todavía mantiene vigente.
Mientras las acciones se hunden, los bonos de la deuda pública muestran leves subas marginales. Este movimiento técnico ubica al riesgo país en 435 puntos básicos, una cifra que mantiene elevado el costo del dinero para el desarrollo de obras de infraestructura en el sur del país.
La vigencia del cepo cambiario bloquea el ascenso en el ranking financiero
El informe de la agencia internacional señala explícitamente que las restricciones cambiarias impiden la libre circulación de capitales. El índice Merval refleja este escenario con un descenso inmediato del 1,1% en la plaza financiera local.
La Casa Rosada espera la asunción formal del nuevo vocero presidencial en los próximos días para administrar las consultas sobre este revés financiero. El funcionario asumirá la vocería con un mercado bursátil que computa pérdidas generalizadas y mantiene la peor nota de calificación internacional. (Agencia OPI Santa Cruz)