(Por: Rubén Lasagno) – A un mes de reconstruida/modificada la rotonda Samoré, en Río Gallegos, sobre la obra (mal hecha, mal diagramada, mal planificada y mal ejecutada por Austral Construcciones de Báez) la municipalidad de Río Gallegos a cargo del intendente Pablo Grasso (FPV), desarrolló un plan para modificar el trazado de la misma y su semaforización.
Te puede interesar: La parodia: a Better le “quitaron” la vergonzosa obra del acceso al San Benito y la dejaron como constructora del Estado
En el espacio del domingo (Las Pastillas) anunciamos que a un mes de inaugurada la remodelación de esta rotonda tan importante en el corazón de la ciudad, los vecinos de la ciudad comenzamos a detectar pozos, ondulaciones, grietas, bordes descalzados, desniveles sobre la cinta asfáltica y todo tipo de irregularidades sobre lo que es una obra muy cara (aunque el intendente Grasso nunca dijo lo que le costó y/o cuesta a los riogalleguenses) y básicamente nueva, es decir, recién inaugurada.
Cuando estalló la ola de críticas en las redes, en algunos medios y “en la calle” le hizo escuchar al municipio la disconformidad del vecino, desde la Secretaria de Construcción y Ordenamiento Territorial de la Municipalidad, Natalia Quiroz, sostuvo que los desperfectos eran “detalles de la obra” y “errores que debemos corregir, como en toda obra” y aseguró que se comenzarían con los trabajos para resolver el problema. Al otro día, un camión estacionado en la rotonda llevó personal municipal que estaba tapando los múltiples pozos del asfalto nuevo con paladas de tierra.
El Concejo Deliberante de esta capital no pareció conmoverse con esta significativa irregularidad revelada a solo un mes de cortar las cintas el Intendente Pablo Grasso con la fanfarria municipal. Hasta ahora ningún concejal propio o de la oposición puso el grito en el cielo y mucho menos formuló una denuncia penal contra el intendente.
Recordemos el cuerpo legislativo municipal está integrando por Valeria Daniela D’Amico Presidente del cuerpo (UCR); Julio César Arabena (PJ/FPV); Martín Luciano Chávez (PJ/FPV); Cinthia Soledad Kamú (PJ/FPV); Ayrton Ever Ruay (SER) y Giulliana Ailén Tobares (SER).

De todos ellos, quien salió rápidamente a batir los parches del escándalo, a mostrarse sorprendida y declarando a cuanto medio le acercaba un micrófono fue la concejal Daniela D´Amico le decía que realizó un pedido de información al municipio donde pretendiá saber los motivos técnicos de las roturas y baches tras las primeras inclemencias climática; si la ejecución estuvo a cargo de personal comunal o de una empresa privada; calidad de los materiales utilizados y controles de obra efectuados; plazos estimados de reparación definitiva y determinación de costos.
El Master plan (…no master chef)
En la potenciación, difusión organización y campaña en favor de la obra de la autovía estuvo involucrada la propia concejal D´Amico, la misma que hoy aparenta estar muy preocupada por la transparencia de la obra de la rotonda que a un mes de construida ya está toda rota y ahora la edil está exigiendo información alrededor de la obra, que debería haber exigido y tener en su poder, antes de su realización, no cuando está el hecho consumado como ocurre ahora.
En noviembre del 2014 la propia Daniela D´Amico por la radio Tiempo se anunciaba que “se enconatraba trabajando en un proyecto que busca transformar la autovía de Río Gallegos a través de la elaboración de un master plan”. Ya resultaba raro el anuncio teniendo en cuenta que obra era proyectada por el Intendente Grasso y ella, se supone, es la oposición en el CD de la ciudad.
Casi como una vocera municipal D´Amico decía en la nota que “La idea es que en base a este trabajo, se pueda elaborar un master plan que contemple las necesidades de la comunidad. Los accidentes han sido una constante en esta zona, y es fundamental que se tomen medidas para evitar más tragedias”, señalaba en aquella entrevista.
Explicó que el master plan se desarrollaría en varias etapas, “La autovía, como está hoy, no es segura para nuestra comunidad. La intervención debe ser integral y considerar la opinión de los expertos en la materia”, añadió cuando era ella misma quien potenciaba la audiencia pública. “Necesitamos que la autovía deje de ser una zona de riesgo y se convierta en una avenida que conecte efectivamente a los vecinos”, señaló la concejal y agregó “Es un desafío, pero estamos comprometidos en llevar adelante este proyecto. La intención es que la autovía no solo sea un paso de tránsito, sino un espacio que favorezca a los vecinos de Río Gallegos”, indicó mientras abogaba por la aprobación del “master plan” y en aquella nota la edil afirmaba que “esta transformación no solo apunta a mejorar la infraestructura vial, sino que también generar un espacio seguro y accesible”.
El negocio de las rotondas
Parece ser que las rotondas son un nicho de negocio para el intendente Pablo Grasso, porque si esta duró menos de un mes antes de mostrar el deterioro y la destrucción del asfalto, el record de Grasso estuvo registrado por OPI Santa Cruz en el año 2016 cuando el hoy intendente se desempeñaba como Presidente del IDUV y construyó de apuro e inauguró la rotonda en el acceso al Barrio San Benito (calle 13) y seis días después de cortar las cintas con todos los funcionarios municipales en el evento, la obra estaba destruída.
La rotonda terminada el 13 de junio de 2018 fue un desastre y por ella el IDUV pagó $ 5.616.240,29 de pesos a la empresa Better SRL .
En nuestro informe del 8 de octubre de 2018 bajo el título “Acceso al San Benito y calle 13, la mentira de Pablo Grasso en números” describimos la manera en que la obra fue “pensada” y cómo de antemano Pablo Grasso conocía que el material utilizado y las condiciones generales de la misma eran de baja calidad. Sin embargo, la primera defensa pública de Grasso, cuando la obra se autodestruyó a los 6 días de su inauguración, salió a decir que la misma “no estaba certificada”.
Detallamos allí toda la interna previa a la obra y el pago que hizo el IDUV del 91% total del trabajo antes de que la misma estuviera concluida, especificando en esa nota, de acuerdo a la documentación a la que tuvimos acceso, el Certificado de Obra Nº 5 indicaba los siguientes porcentajes de avances:
Red Vial 95,5 %, Movimiento de suelo 97,5 %, Limpieza de obra 40,9 % y Trabajos preparatorios 88,8 %. Todo falso.
Posteriormente hicieron el acting de la recesión del contrato con Better SRL desde el IDUV, pero la empresa no devolvió la plata. Grasso volvió a la carga y la reconstrucción de la pequeña rotonda fue otro desastre aún mayor, ya que por el deficiente trazado, la falta de capacidad técnica y planificación para reconstruir la obra, una de las calles de salida ingresa al terreno privado de una empresa de expendio de combustible que se ubica cerca de la calle de acceso al barrio, algo realmente impensado en una obra cuya responsabilidad es pura y exclusivamente del Estado provincial. (Agencia OPI Santa Cruz)