El Poder Ejecutivo riojano formalizó la inyección de 4.000 millones de pesos en títulos de deuda pública provincial para 80.000 beneficiarios, reactivando el mecanismo de emisión paralela sin explicitar el fondo de respaldo ni la fecha de rescate en pesos.
Ricardo Quintela, gobernador de la Provincia de La Rioja, relanzó la circulación de los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), conocidos como “Chachos”, mediante una nueva partida por $4.000 millones destinada al pago de sumas fijas a trabajadores estatales y beneficiarios de programas sociales.
La masa monetaria paralela contempla una asignación individual de 50.000 Chachos por persona sobre un universo de 80.000 beneficiarios dentro del territorio provincial. La medida administrativa reedita el esquema implementado durante el año 2024, cuando el Poder Ejecutivo provincial justificó la emisión de títulos ante la retención de transferencias no automáticas por parte del Estado Nacional.
El ministro de Hacienda de la Provincia de La Rioja, Fabián Blanco, argumentó que el instrumento busca atender la pérdida de poder adquisitivo salarial y sostener el nivel de ventas en los comercios adheridos al convenio provincial. La administración riojana defiende la operatoria como un circuito cerrado de liquidez para forzar el consumo en el comercio minorista de la jurisdicción.
El costo fiscal del rescate de los BOCADE en La Rioja
La emisión de estos papeles de deuda provincial traslada el financiamiento del gasto corriente hacia los proveedores y asalariados locales, quienes deben absorber el bono a la par en los comercios locales. La gacetilla oficial omite la tasa de descuento que aplicará el mercado secundario al momento de las transacciones comerciales fuera de la red convenida.
El antecedente financiero de 2024 demostró que la absorción de los títulos emitidos por la Provincia de La Rioja requirió transferencias futuras de recursos genuinos del Tesoro provincial para efectivizar la conversión a moneda de curso legal. Las autoridades provinciales no presentaron en el anuncio el cronograma de rescate definitivo ni la tasa de interés compensatoria que devengarán los tenedores de estos bonos provinciales.
La totalidad de los $4.000 millones inyectados funcionará como medio de pago transitorio sujeto a la aceptación obligatoria de los prestadores comerciales locales. La cartera de Hacienda provincial mantiene bajo reserva la partida presupuestaria que garantizará la convertibilidad del papel al vencimiento del ejercicio financiero. (Agencia OPI Santa Cruz)