El ingreso básico equivale a 6,50 euros frente a los más de 12 euros vigentes en Francia y Reino Unido, mientras casi cuatro de cada diez empleados soportan condiciones precarias en el mercado laboral nipón.
El Gobierno de Japón presentó el ajuste del 5 % en el haber mínimo por segundo año consecutivo como una mejora laboral, aunque los datos documentados por Radio Francia Internacional (RFI) en Tokio exponen que el monto de 1.177 yenes por hora —unos 6,50 euros— resulta insuficiente frente al costo de vida real. La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, ultraliberal en materia económica según el informe internacional, confirmó en la capital nipona que la retribución no llegará a los 1.500 yenes —aproximadamente 8 euros— hasta la década de 2030, postergando el compromiso suscrito por su predecesor, el ex primer ministro conservador moderado Shigeru Ishiba, quien proyectó alcanzar esa cifra antes de finalizar la década de 2020.
Casi el 40 % de la fuerza laboral japonesa afronta contratos precarios y percibe este piso remunerativo en un contexto donde los ingresos quedan rezagados frente a Francia y el Reino Unido, donde la tarifa horaria supera los 12 euros. Las estadísticas reflejan que el haber mínimo nipón cubre apenas la mitad de los estándares salariales registrados en las principales economías de Europa occidental.
Empleados de Tokio racionan alimentos ante ingresos insuficientes
A sus 40 años, la trabajadora Keiko —nombre ficticio para resguardar su identidad— raciona su alimentación a dos comidas al día debido a la carencia de ingresos en Tokio. La empleada declaró al medio RFI: “50 yenes más es mejor que nada, pero, a pesar de este aumento, sigo sin poder salir adelante económicamente“. Keiko comparte vivienda con su madre al carecer de recursos para solventar un alquiler propio.
La madre de Keiko trabaja bajo condiciones de precariedad análogas y cobra la misma remuneración mínima, esquema que amenaza la estabilidad económica de ambas ante el retiro jubilatorio por la asignación de montos marginales. Frente a ese escenario previsional, Keiko alertó: “ahí es cuando las dos estaremos aún más en apuros“.
Comercios de Japón absorben costos y sufren caída de ventas
En el sector gastronómico, el propietario de un restaurante que contrata personal joven bajo la tarifa base reconoció la dificultad de absorber el nuevo cuadro laboral pese a valorar un mayor ingreso para sus empleados. El comerciante argumentó ante RFI: “Un aumento salarial del 10 % en dos años es complicado de manejar, para mí, en términos de flujo de caja“.
La inflación interna agrava la rentabilidad del sector comercial debido a que la población reduce sus gastos cotidianos y restringe sus salidas a locales gastronómicos para amortiguar la suba de precios. “En resumen, son tiempos difíciles para todos“, puntualizó el dueño del establecimiento tras verificar la retracción del consumo general.
Hacia la década de 2030, el Poder Ejecutivo de Japón proyecta ubicar el haber mínimo en 1.500 yenes por hora, consolidando un retraso respecto al compromiso de la administración anterior de alcanzar dicho umbral antes de 2030. (Agencia OPI Santa Cruz)