El papa León XIV exteriorizó desde la ventana del Palacio Apostólico su rechazo ante la persistencia de la ofensiva rusa en territorio ucraniano y advirtió sobre las severas consecuencias geopolíticas del conflicto actual. Durante su alocución posterior al tradicional rezo del Ángelus el pontífice denunció que las operaciones militares no solo perpetúan la violencia sino que profundizan de manera alarmante la división entre las naciones en un contexto global ya fragmentado por las hostilidades.
La denuncia papal puso el foco en la situación crítica que atraviesa la población civil debido a la destrucción sistemática de la infraestructura energética en plena temporada invernal. El líder de la Iglesia católica enfatizó el sufrimiento de miles de familias que han quedado desprovistas de calefacción y expuestas a las inclemencias climáticas tras los recientes ataques lo cual agrava la crisis humanitaria en la zona de conflicto.
En un mensaje directo a los tomadores de decisiones León XIV instó a la comunidad internacional a redoblar los esfuerzos diplomáticos necesarios para detener las hostilidades de inmediato. El mandatario advirtió textualmente que la prolongación de los enfrentamientos armados amplía la fractura entre los pueblos y bloquea los caminos hacia una resolución pacífica urgiendo a los actores globales a intervenir con mayor eficacia para frenar la escalada bélica.
El discurso incluyó un llamamiento específico a los integrantes de la Acción Católica de Roma a quienes exhortó a convertirse en activistas de paz dentro de su vida cotidiana evitando la violencia tanto en gestos como en palabras. El pontífice cerró su intervención con una definición doctrinaria contundente frente al escenario de guerra al sentenciar que el mal se vence solo con el bien estableciendo una postura moral clara ante la coyuntura. (Agencia OPI Santa Cruz)