Las terminales del complejo aceitero argentino procesaron 564.630 toneladas de girasol al cierre del tercer mes del año. La estadística rompe la barrera técnica de las 500.000 toneladas y anota el mayor volumen operativo de los últimos 17 años.
Los despachos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación emitieron un documento público para capitalizar el rendimiento del sector privado. El texto oficial justifica el incremento de la actividad mediante una supuesta mejora en las condiciones comerciales impulsada por el Ejecutivo.
De acuerdo a los anexos oficiales, el salto en la molienda expone la siguiente matriz de datos duros:
- La liquidación material de la abundante oleaginosa obtenida en la campaña 2025/26.
- Un incremento exacto del 52% durante marzo de 2026 al contrastar con los despachos de marzo de 2025.
- El quiebre del promedio estático acumulado durante la última década.
El ingreso del grano a las tolvas industriales igualó los volúmenes máximos que el mercado contabilizaba en el año 2009. Las plantas fabriles operan la totalidad de su capacidad instalada para responder a las órdenes de compra que llegan desde el exterior.
La demanda internacional absorbe las remesas de aceite y harina de girasol de origen argentino de manera sostenida. Este flujo ininterrumpido de exportaciones inyecta divisas y ubica al país como uno de los principales exportadores mundiales de este nicho agroindustrial. (Agencia OPI Santa Cruz)