La cúpula militar otorgó el contrato a la firma Regional One Inc. por más de 4 millones de dólares. Una auditoría expone desgaste prematuro y exigencias a medida en una licitación que duró menos de sesenta días.
Una investigación documental expuso la compra irregular de un avión Embraer ERJ-140LR por parte de la Fuerza Aérea Argentina durante 2025. Las autoridades castrenses desembolsaron más de 4 millones de dólares mediante una licitación exprés que incluyó pliegos restrictivos, montos inflados y graves deficiencias mecánicas en la unidad entregada.
El proceso licitatorio para incorporar la aeronave de transporte mediano arrancó en mayo de 2025, según los registros publicados por el diario Clarín. La administración estatal adjudicó el expediente en menos de dos meses, un plazo que los especialistas del sector califican como inusualmente breve para este tipo de operaciones.
Un ingeniero sin funciones operativas de vuelo redactó las exigencias técnicas del requerimiento inicial. Los analistas aeronáuticos denuncian que estos parámetros limitaron artificialmente la competencia y permitieron que solo un grupo muy reducido de modelos calificara para la compulsa.
Las condiciones administrativas terminaron beneficiando en forma directa a la empresa Regional One Inc., quien finalmente firmó el contrato. Los revisores detectaron la ausencia total de estudios de mercado que avalaran el precio pagado, e indicaron que el Estado ignoró una oferta competidora que entregaba un avión similar a un menor valor.
La unidad brasileña ingresó al patrimonio nacional con severos problemas estructurales. El primer informe técnico detalló un desgaste excesivo en las piezas mecánicas, posibles fugas de fluidos y la carencia de equipamiento fundamental para operar el transporte.
El fuselaje del avión ya lucía la pintura y los colores oficiales de la Fuerza Aérea Argentina antes de que el Estado concretara formalmente la transacción. El expediente detalla que los talleres acondicionaron la nave desde 2023, un accionar que anticipó el resultado definitivo de la licitación.
El área contable militar utilizó cuentas tipo “escrow” para girar los fondos al exterior. Este mecanismo financiero legal obstaculiza la trazabilidad del dinero público y reduce los controles de auditoría sobre las compras del Estado.
Las presuntas maniobras de direccionamiento abarcan a distintos estamentos administrativos responsables de incorporar material aéreo. Los documentos exponen procedimientos idénticos concretados desde 2021 para sumar aviones Boeing, Saab y otras unidades de la firma Embraer. (Agencia OPI Santa Cruz)
Ya Petri había coimeado bastante con este curro, y su sucesor sigue copiando el libreto