La administración estadounidense condicionó el avance del tratado bilateral a la rebaja efectiva de aranceles a sus manufacturas, tras una cumbre diplomática celebrada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El representante comercial adjunto de Estados Unidos, Jeff Goettman, reclamó la ratificación parlamentaria y la plena implementación del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproca, supeditando los beneficios económicos bilaterales a una reducción efectiva de los aranceles que gravan las importaciones de manufacturas estadounidenses.
Durante las sesiones bilaterales de trabajo celebradas el 28 de agosto de 2026, el funcionario de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos mantuvo encuentros formales con el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo. El temario oficial abordó el estado general de las relaciones comerciales y el cronograma de cumplimiento de las cláusulas suscritas a comienzos de año.
El reporte diplomático emitido por la delegación comercial norteamericana ponderó el programa de reordenamiento económico y el ajuste fiscal desplegado por el presidente Javier Milei. La representación extranjera remarcó que la continuidad del respaldo político de Washington requiere avances tangibles en la agenda regulatoria y aduanera fijada en el instrumento de inversión recíproca.
La administración norteamericana ratificó el compromiso de sostener sus obligaciones institucionales dentro del tratado, señalando la necesidad de que el Poder Ejecutivo Nacional acelere la adecuación de las tasas aduaneras sobre los productos importados. Goettman transmitió a los ministros que la remoción de barreras comerciales constituye la condición operativa para potenciar el intercambio de mercaderías y asegurar las inversiones privadas previstas en el entendimiento bilateral.
Las exigencias arancelarias de Estados Unidos ante el Ministerio de Economía
La demanda de desgravación arancelaria impacta sobre el esquema de recaudación aduanera que sostiene las cuentas públicas argentinas. La reducción de tributos al comercio exterior genera tensiones operativas en el frente presupuestario nacional, mientras la Casa Rosada busca consolidar el equilibrio de los ingresos públicos y evitar desequilibrios en la balanza de pagos.
Las autoridades de la USTR remarcaron que el tratado bilateral concluido a principios de año precisa de su ratificación legislativa para alcanzar plena vigencia jurídica. El organismo comercial norteamericano reconoció que el gobierno argentino concretó pasos significativos en sus metas de gestión económica, aunque enfatizó la existencia de compromisos pendientes vinculados a la rebaja arancelaria para los bienes de origen estadounidense.
Caputo y Quirno expusieron ante la misión extranjera la voluntad gubernamental de honrar las pautas del convenio y profundizar la apertura de los mercados locales. Los funcionarios nacionales detallaron las medidas de desregulación aplicadas en los sectores productivos y ratificaron la visión económica compartida con Washington para fortalecer el comercio mutuo sin comprometer la estabilidad cambiaria interna.
El posicionamiento de la representación diplomática estadounidense formaliza un condicionamiento directo a la aplicación plena del instrumento bilateral. La Casa Blanca busca garantizar un tratamiento arancelario preferencial para sus exportaciones industriales antes de avanzar en la fase de integración productiva y financiera contemplada en las cláusulas de inversión recíproca suscritas con la República Argentina.
La cumbre bilateral concluyó con la definición de un esquema de trabajo técnico entre la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos y el Palacio de Hacienda. El Poder Ejecutivo Nacional deberá remitir el texto definitivo del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproca al Congreso de la Nación para iniciar el tratamiento en comisiones legislativas y asegurar su sanción definitiva. (Agencia OPI Santa Cruz)