(Por: Rubén Lasagno) – La llegada al poder de Javier Milei es un remake de la “pizza y el champagne” de Carlos, en la década de los´90, cuando la política y la farándula sellaron un acuerdo que duró casi tanto como los dos mandatos del riojano, aunque a finales de los´90, después de tres atentados y la debacle económica que no pudo frenar “el mingo”, en Olivos parecía que alguien hubiera pateado un hormiguero.
Los gobiernos de Carlos Menem se destacaron por la mezcla permanente del deber y el placer, en la mayoría de los casos no fue en ese orden, precisamente y sin remordimiento alguno, construyeron una época donde los grandes hacían cosas de chicos, como consagrando los sueños que nunca habían logrado coronar en su juventud, transformando lo suntuoso en bizarro y lo atípico o poco común en una cuestión rayana en el ridículo.
Los desclasados kirchneristas a partir del 2003, no farandulearon; a ellos no les importaban los concheros y las marquesinas ni las revistas del corazón, se dedicaron a planificar metódicamente el robo más grandioso y sistemático al país, con tanta premeditación y alevosía que apenas 13 días antes de asumir la presidencia, Néstor Kirchner le ordenó a Lázaro Báez armar Austral Construcciones, SA una gran lavadora de plata que funcionó con prisa y sin pausa hasta la salida del poder de la viuda en el 2015.
El macrismo canalizó a través de sus eróticos sueños con el FMI, la líbido financiera que fue su única y gran preocupación, planificando el blanqueo de sus amigos, mientras mantenía “viva” políticamente a Cristina, porque según el empresario, la sociedad no volvería a cometer el error de votarla, viendo lo bien que le iba al país con el PRO… y así terminamos completando 16 años de populismo ladriprogresista, con el inefable Alberto, Massa y la condenada al frente de un nuevo periodo.
Y Javier Milei alquiló el DMC Delorean de Volver al Futuro y reeditó con algunas arrugas y dolores reumáticos, la vieja historia que empezó a escribir “el turco” en los años ´90, insuflando menemismo residual a un país agónico por tantos años de payasada, improvisación y poca gestión. Y apareció Zulemita y la rosadita de Anillaco que Milei mandó a reconstruir como si se tratara de una deuda de los argentinos con aquella “época de oro”, el Tata Yofré, Scioli, Yuyito González y hasta “la bebota” convertida en abuela, pero bebota al fin, que anda dando vuelta recordando que alguna vez todos ellos transitaron la Rosada o pasaron por Olivos, obviamente, con la pintura más fresca y menos decolorada por tanta cama solar y el tiempo inexorable.
Milei y su hermana, como Carlos con el capricho de la Ferrari roja a la que se aferró como niño a su juguete preferido, hicieron realidad muchos sueños incumplidos, desde caminar entre el glamour de la elite política europea, hasta vestirse con ropas militares, jugar a la guerra al lado de Zelenski con equipo camuflado de combate, subirse a un tanque de guerra o el mayor sueño frustrado del libertario que fue el de viajar a Dinamarca para darse el gusto de sentarse en la carlinga de un F-16. Diríamos, el sueño del pibe, cumplido.
Ahora bien, el neomenemismo que trae Javier Milei al país en esta segunda vuelta, resultará anecdótico, quizás algo cursi y hasta pintoresco, en la medida que la economía repunte, la inflación se reduzca naturalmente y no pisando el INDEC, los sueldos emparejen el costo de vida, el dólar pueda ser controlado, el cepo desaparezca, los impuestos bajen, la inversiones lleguen y el crecimiento sea tanto “en la macro como en la micro” y no termine siendo todo una posta que solo toman los amigos de siempre, quienes se llenan los bolsillos con las corridas bancarias, los blanqueos injustos y las facilidades siempre otorgadas a los conocidos, familiares y colaboradores.
Si Milei estabiliza la economía y encauza el país, la gente, que ha mirado para otro lado en cosas extremadamente graves como la corrupción kirchnerista, le otorgará un bonus para que siga haciendo realidad sus sueños de niño y adolescente; pero si la economía fracasa y los jubilados y el trabajador de base siguen empobrecidos y sin posibilidad de salir del agujero en el que lo han metido, sus sueños se desvanecerán tan rápido como se consumaron.
Da la sensación de que el ciudadano común, harto de los salvajes y ladrones, apostó a un cambio para ver si algo cambia. Si ese cambio es solo estético, las urnas van a tronar nuevamente y la carroza se volverá calabaza como les ha pasado a otros que nunca se sintieron inquilinos de Olivos y creyeron, realmente, que parte de ese sueño, fue ser sus verdaderos dueños. (Agencia OPI Santa Cruz)
Basta Milei !!! Miseria Planificada !!! pobre de nosotros !!!
Genial comparación. Felicitaciones OPI
Falta Corach, el hermano de carlitos y el monje negro que se voló la gamba con una escopeta en la pampa y estamos todos/// cierren la 8
Le dijimos a este boludo de lazaro que no oculte nada y encima se lo dios al negro garro,,,, que pelotudo,,,,, yo sabia que iba a pasar,,,,, ahora mi mamá le va a pedir el porcentaje que no le llevaron a juncal porque no estaban estas maquinas,,,, hay que ser huevon eh
Muy bien narrado nuestro pasado de 35 años. Puedo dar fe que fue así.
Ya está rompiendo bastante los huevos este payasito engrerído. Mas vale que la acierte
Este demente hdp se cago en los jubilados con la mentira del indec y la inflación este es el unico pais en el que sube la nafta todos los meses y la inflacion baja y los politicos arrastrados hdp miran para otro lado y reciben sobres a diestra y siniestra
Vas perdiendeo votos como aire el globo pinchado….. y “los libertarios” arman el partido aca en Santa Cruz pensando que alguien los va a votar ja