En un movimiento sorpresivo y fuera del cronograma habitual, el Ministerio de Economía logró captar este miércoles $4,7 billones en una licitación de deuda pública, con el objetivo de retirar pesos de la plaza financiera y contener así las presiones sobre el tipo de cambio. La medida fue interpretada como una señal directa al mercado para estabilizar expectativas y frenar la reciente escalada del dólar.
La operación fue confirmada por el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, quien informó en la red social X que “se adjudicaron $4,705 billones, habiendo recibido ofertas por un total de $4,922 billones”, lo que refleja un fuerte interés del mercado en el instrumento ofrecido por el Tesoro.
La decisión de adelantar una licitación no prevista se enmarca en la estrategia del equipo económico liderado por el ministro Luis Caputo, que busca evitar un desarme de posiciones en pesos que termine volcando la demanda hacia el dólar. En los últimos días, el aumento de la cotización de la divisa estadounidense encendió las alertas del Gobierno, que ahora refuerza su compromiso con el orden monetario como ancla para sostener el proceso de desinflación.
En ese sentido, Caputo apuntó de forma indirecta al comportamiento de los bancos como uno de los factores que impulsaron la reciente presión cambiaria. A través de sus redes sociales, el ministro explicó que el plan original era que las entidades financieras canjearan sus tenencias de LEFIs por LECAPs, pero el temor a perder liquidez diaria hizo que prefirieran operar en numerales, es decir, inversiones de muy corto plazo.
Esa decisión, explicó el funcionario, generó un efecto de sobreencaje en la misma franja temporal, lo que provocó una caída en la tasa de interés de corto plazo. Esa dinámica derivó, a su vez, en un mayor incentivo a dolarizar carteras. Para contrarrestar esa presión, el Banco Central absorbió $5 billones en los últimos tres días hábiles.
Caputo consideró que la licitación del Tesoro fue una herramienta más eficiente para absorber liquidez sin afectar el objetivo de consolidar la baja de la inflación. “La absorción vía licitación del Tesoro es mejor opción, porque son pesos que van a la 2020”, afirmó, en referencia a instrumentos con vencimientos de largo plazo. De todos modos, reconoció que la prioridad del equipo económico sigue siendo “que no sobren pesos” en la economía. (Agencia OPI Santa Cruz)