(Por: Rubén Lasagno) – Hoy 24 de diciembre de 2025 es Navidad, una celebración que nace como un proceso de cristianización de fiestas paganas y cálculos teológicos en la antigua Roma teniendo como primera referencia histórica de la celebración del nacimiento de Cristo el 25 de diciembre del año 354. Es decir, es una fecha eminentemente cristina luego devenida en el aspecto comercial que le asignaron en EEUU que exportó al mundo una celebración clásica que se copia en el mundo donde no hay renos, nieve ni trineos.
Sin embargo la fecha en si es más (o debería ser) un hito reflexivo y de balance, que de regalos, copiosas comidas bien regadas y mesas multicolores y brillantes de festividad y alegría colectiva y no porque no esté bien que sea así, sino porque la asimetría social existente en la provincia, el país y el mundo, impide ser feliz de manera colectiva, cuando la mayor parte de los seres humanos sufren la pobreza, el desarraigo, la discriminación y el abuso del poder en todos sus órdenes.
Por este motivo hoy no le dedicaremos este espacio a la noticia. La noticia será un deseo: que aquellos en cuyas manos están las decisiones finales de que a la gente le vaya un poco mejor, tengan la grandeza y la solidaridad de pensar en quienes sufren la pobreza, las carencias más atroces y las necesidades básicas muy insatisfechas por sus decisiones desde el poder constituido en sus distintos niveles; aquellos que están esperando un poco de respeto y conciencia humanitaria de parte de aquellos otros que, precisamente, tienen en sus manos el poder para tomar decisiones claves y terminar con la pobreza, la indigencia y acortar mínimamente esa enorme y anticristiana distancia entre los que lo tienen todo y aquellos que no tienen nada.
Presidente, gobernadores e intendentes, solo por nombrar los más visibles cargos que toman grandes decisiones y le cambian (o no) la vida a la sociedad, pero en el mismo barco están los diputados, senadores, concejales, fiscales y jueces y todos y cada uno de los funcionarios de turnos en cada centro de poder político, deberían hacer una profunda reflexión de dónde están, para qué están y lo que realmente hacen.
Ello no deja afuera a los comerciantes, los empresarios y al sindicalismo que son la otra pata del poder social y en el medio hay una sociedad sufriente que obtiene relato, promesas y demagogia partidaria, pero asiste impávida a la manipulación de los corruptos y demagogos de turno que llenan sus bolsillos sobre la inconciencia de las masas.
Aquí debe estar la Navidad: en mejorar los corazones de personajes con decisión que humanice sus almas y engrandeza sus objetivos. Un Milei que no deje en la orfandad a discapacitados, jubilados y a la juventud que quiere formarse, crecer y vivir en un país libre; un Vidal que se enfoque en reducir la vergonzosa pobreza estructural que sufre Santa Cruz, con apenas 350 mil habitantes asentada en oro, plata, petróleo, uranio, pesca, turismo y el 60% de la administración pública por debajo de la línea de pobreza o el intendente de Río Gallegos Pablo Grasso, que hoy 24 de diciembre, tiene a todos los monotributistas, que él mismo ha contratado para usarlos electoralmente, sin cobrar los escasos 500 mil pesos que les prometió y esperan desesperados para esta fecha.
Aquí está la verdadera Navidad: en cómo establecen las prioridades quienes tienen a su cargo conducir y proveer trabajo y bienestar. Las desigualdades, obviamente, siempre existirán, pero los realmente doloroso es cuando esas asimetrías son provocadas por la ambición desmedida y sostenidas con las mentiras y el engaño hacia los que menos tienen, por los que manejan la cosa pública.
Si esta noche logramos que quienes tienen el poder de cambiar las cosas hagan una reflexión en este sentido, la fecha cristiana tendrá sentido. Si mañana todo sigue como hasta ahora, es que la Navidad ha sido y es solo una festividad vacua y pagana de los que pueden cambiar el mundo y solo se dedican a brindar por lo que aún les queda de poder para usufructuar en beneficio propio y eso, de Cristiano, no tiene nada. (Agencia OPI Santa Cruz)
Soy pesimista querido OPI, hoy los diputados de nuestra provincia sacaron una ley que autoriza a que la provincia le pague sueldos millonarios a 4 personas que no trabajan, que no son jueces porque la justicia así lo dictó y por ley se hace que cobren sin trabajar, por ley se crean Ñoquis ahora? Y todo gracias a un proyecto de ley de una diputada cordobesa que decide sobre la plata de los sanatcruceños desde Córdoba supongo porque ni siquiera fue a la Camara y participó de la sesión por Zoom. Cuando estudié en ka facultad me enseñaron que las leyes son generales o deben serlo para todo el pueblo, pero acá se sacó una ley para beneficiar a Acevedo y 3 ñoquis más!!! Una vergüenza que sólo es posible en Santa Cruz, tierra donde se cuestiona poco yporque abunda la ignorancia. Difícil que esta provincia cambie con esta gente que gobierna. Igual Opi feliz navidad para el único medio que se esfuerza por hacernos pensar y por informar.
Excelente Opi como es su costumbre, impresionante mensaje a los políticos, uds y News es lo único que tenemos los que habitamos Santa Cruz para informarnos u pensar porque estamos así, este es el peor gobierno que tenemos desde el regreso de la democracia, que este nacimiento les traiga más sabiduría, y que el niño Jesús les de salud, los cuide y sobre todo, sigan informando con la verdad al pueblo, FELIZ NACIMIENTO, FELIZ NAVIDAD
Excelente nota. Con una realidad que lastima. En una provincia con cantidad de actividades y riquezas como para que todos pudieran vivir bien de su participación, solo unos pocos ladrones se apropian de los que menos tienen. Y con un gobierno que ya en la mitad de su periodo está demostrando que la función de gobernar le queda grande. Y qué trata de mostrar logros que en realidad son solo intenciones.