El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el Banco Central ubicó la inflación de diciembre de 2025 en un 2,3%, marcando un descenso respecto al 2,5% registrado el mes anterior. El informe técnico, elaborado con datos de 44 consultoras y entidades financieras, corrigió sin embargo las estimaciones previas, elevando el cálculo mensual en 0,2 puntos porcentuales respecto a la encuesta anterior.
El análisis de los especialistas consultados entre el 23 y 30 de diciembre proyecta que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) continuará un sendero descendente al inicio de este ciclo fiscal. Para enero de 2026, la estimación general se sitúa en un 2%, previendo una desaceleración sostenida que alcanzaría el 1,5% mensual hacia junio de este año.
Tipo de cambio y balanza comercial
En el plano cambiario, la mediana de las proyecciones situó al tipo de cambio nominal en $1.484,3 por dólar para el promedio de enero de 2026. Esta cifra sirve de referencia para el sector productivo y financiero, que ajusta sus carteras en función de la devaluación esperada del peso.
Respecto a la entrada y salida de divisas, el mercado anticipa un escenario de superávit comercial anual de USD 10.965 millones para todo el 2026. El desglose de las cuentas externas muestra la siguiente corrección de expectativas:
- Exportaciones (FOB): Se proyectan en USD 91.407 millones (una mejora de USD 907 millones sobre la previsión anterior).
- Importaciones (CIF): Se estiman en USD 80.442 millones (una reducción de USD 1.056 millones frente al cálculo previo).
En contraste con las variables monetarias, la economía real muestra cifras de alerta en el mercado laboral. La tasa de desocupación abierta para el cuarto trimestre de 2025 fue estimada en un 6,8% de la Población Económicamente Activa (PEA). Hacia finales de 2026, los analistas esperan un leve deterioro, ubicando el desempleo en un 6,9%, aunque las consultoras del “Top 10” —las de mayor acierto histórico— son más optimistas y pronostican una tasa del 6,6%. (Agencia OPI Santa Cruz)