La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, confirmó que el Gobierno avanzará en una reforma para endurecer las penas contra quienes inicien incendios forestales. La medida busca castigar tanto la intencionalidad como la negligencia en el manejo del fuego dentro del nuevo Código Penal.
Esta decisión se da a conocer mientras la provincia de Chubut atraviesa una situación crítica. Actualmente, brigadistas combaten focos activos en zonas de alto valor ambiental como Puerto Patriada y el Parque Nacional Los Alerces.
Según datos oficiales presentados por el ministerio, el 95% de los incendios en el país son producto de la acción humana. La funcionaria fue tajante respecto a la responsabilidad penal de estos actos.
“Prender fuego no es un accidente, es un delito“, sostuvo Monteoliva. Bajo la premisa oficial de que “el que las hace, las paga“, la administración nacional busca eliminar cualquier margen de excusa para quienes atenten contra bosques y áreas protegidas.
El anuncio llega en plena temporada alta de riesgos para la Patagonia. Mientras se discute la normativa en Buenos Aires, los equipos de emergencia en el sur continúan con tareas de enfriamiento y monitoreo para evitar que las llamas avancen sobre la vegetación nativa. (Agencia OPI Santa Cruz)