(Por: Rubén Lasagno) – La llamada Ley de Glaciares, que libera las áreas periglaciares hasta ahora protegidas, permite que los gobernadores puedan entregarlas a la explotación de empresas multinacionales para extraer oro y plata, obtuvo media sanción en el senado con 40 votos a favor y 31 en contra.
Entre quienes votaron en contra de la Ley, además de la senadora Alicia Kirchner (obviamente) estuvieron los representantes del SER de Santa Cruz José Carambia y Natalia Gadano.
La señora Gadano, como es su costumbre, no abrió la boca en la sesión, pero Carambia marcó claramente la posición del gobierno que representa, el de Santa Cruz, en la figura del Gobernador Claudio Vidal, titular del partido gobernante.
Los mentirosos de siempre
No es la primera vez que nos encontramos con la contradicción flagrante del gobernador y sus senadores o diputados, entre el mensaje público que dan en los medios o en las redes sociales y lo que dicen y votan en las sesiones del Congreso.
En este caso particular, mientras los senadores Carambia y Gadano levantaban la mano para desmoronar el proyecto del gobierno nacional, el gobernador Claudio Vidal veía con muy buena expectativa la aprobación del proyecto pro minero sobre las áreas periglaciares. ¿Se puede entender cómo actúa el gobierno provincial y sus legisladores en el Congreso?. Si, es una estrategia política que tiene serios peligros de caer públicamente como un acto de demagogia pública lo cual puede impactar negativamente en la popularidad del gobernador, específicamente.
Esta disonancia entre los legisladores y el gobernador no es una ruptura, está plenamente acordada. Es lo que en las negociaciones se conoce como el papel “del bueno y el malo”
El rechazo de los legisladores a la Ley de Glaciares en el Congreso, se fundamenta en críticas directas a la letra chica del proyecto pero es solo para preservar su poder de negociación, por este motivo el senador Carambia adelantó su voto negativo argumentando en el recinto que la ley “está muy mal redactada“.
Desde el 2024 Carambia y Gadano han operado bajo una dinámica del “bloque propio” altamente transaccional, esperando un intercambio en cada negociación que hacen y harán con el gobierno, como ya lo expresamos en otros informes. Votar en contra les permite mantener presión política para exigir contraprestaciones, como mayores transferencias de fondos, incrementos en los porcentajes de regalías provinciales o alguna negociación de tipo personal que nunca nos enteraremos.
Vidal, por su parte, opera desde la necesidad macroeconómica de mostrar a Santa Cruz como un destino seguro y rentable para la minería, mientras que Carambia y Gadano actúan como un filtro legislativo: cuestionan la viabilidad técnica de que la provincia asuma toda la carga de los estudios ambientales y al mismo tiempo, utilizan sus escaños para condicionar al oficialismo nacional. Un juego que no lo hacen bien ante la vista pública y genera roce con el público que los votó, precisamente, por estas contradicciones de personajes “doble faz” en la que caen.
Una de las últimas parodias de Carambia y Gadano fue la Reforma Laboral donde en el voto general, votaron “en contra” pero en particular fueron los artífices de la aprobación del proyecto del gobierno nacional y ayer “los héroes santacruceños” en el Senado, “se abstuvieron“. Una verdadera vergüenza.
La verdad surge cuando la necesitan
Nos cansamos de decir desde este espacio que la minería en Santa Cruz es una trampa que combina mentiras, explotación intensiva de los recursos, uso inapropiado del suelo, contaminación y florea o “romantiza” todo con un mensaje alentador de “inversiones”, “mano de obra” y “desarrollo”, lo cual queda plenamente demostrado que es una falacia, cuando la empresa cierra la mina y emerge “mágicamente” la verdad que negaron durante todo el tiempo negaron, pero cuando la necesitan, la hacen aflorar (como ahora).
En cuando a las críticas de José Carambia a la Ley de Glaciares, dijo “Como estaba la ley anterior es mucho mejor, por eso vamos a votar en contra. Hace 28 años tenemos minería en nuestra provincia y todavía seguimos con muchas localidades sin los servicios básicos.La plata no llega al vecino común“.
Bienvenido senador a la verdad. Lamentablemente, cuando ha necesitado justificar a las mineras para que logren la “licencia social” en Santa Cruz, ha dicho exactamente todo lo contrario.
Puntualmente sobre el proyecto (ahora ley con media sanción) dijo “La forma de redacción, para nuestra interpretación, es una autorización tácita encubierta para que puedan hacer lo que quieran donde sea. No divide la zona periglaciar del glaciar, son cosas completamente diferentes y tienen que tener normativas distintas”. Cuando Carambia dice “nuestra interpretación”, no solo se remite a él y Gadano que votan, sino al gobierno de la provincia al cual representan.
Finalmente, reconoció el incumplimiento de la ley 90/10 sobre el empleo local, algo que venimos diciendo y se incumple desde que era “70/30”; dijo “En mi ciudad, Las Heras, más de la mitad del avión está lleno de trabajadores mineros que vienen de provincias del norte. Las empresas no cumplen. A las empresas mineras hay que exigirles más condiciones y mayor responsabilidad social y empresarial“.
¿Cuántas veces lo sostuvimos desde nuestros informes?. Hoy lo reconoce el senador porque necesita fundamentar su posición maniqueísta, por lo tanto, más que nunca el votante de Santa Cruz debe entender que todo este tiempo Carambia, Gadano y Vidal, solo por personalizarlo en unos pocos (pero les cabe a todos los gobernantes K anteriores a éste) les mintieron descaradamente en la cara y aún así, los siguieron votando. Hoy, también les mienten.
Vidal de Narnia
Como si el gobernador Claudio Vidal no se hubiera enterado que sus senadores votaron en contra la Ley de Glaciares, salió a apoyar la iniciativa nacional, en coincidencia con la liga de gobernadores a la cual pertenece junto a Ignacio Torres de Chubut, otro de los mandatarios provinciales desesperado por meter a las multinacionales que lo ayuden a juntar plata para sostenerse económicamente bien hasta el 2027 y de ser posible, se pueda costear la campaña a la presidencia.
El apoyo de Vidal a las modificaciones de la Ley de Glaciares, responde a una agenda ejecutiva centrada en el desarrollo económico y la atracción de inversiones internacionales:

En este sentido Vidal, giró 180° el discurso de sus senadores argumentando que la ley original paralizaba proyectos productivos que sí cumplen con los estándares ambientales. Según él, esta nueva ley busca actualizar los criterios técnicos para permitir la explotación en zonas donde no hay riesgo hídrico comprobado.
El Gobernador Vidal ratificó que “acompañará y ayudará” al gobierno de Milei y se mostró a favor de modificar la ley de Glaciares ya que su apreciación es que “todas las actividades deben funcionar en el mismo lugar” (¿?)
Afirmó que acompañará todas las iniciativas de la administración del presidente Javier Milei. “Todo lo que pueda acompañar y ayudar al gobierno, lo voy hacer”, afirmó Vidal a la prensa, al mismo momento que Gadano y Carambia votaban en contra.
La hipocresía del poder se desnuda con Vidal
Si bien la ley aún no está aprobada (solo tiene media sanción) el análisis político y económico que hacemos, nos anticipa que Vidal utilizará esta nueva normativa de manera proactiva para expandir la frontera extractiva en Santa Cruz. Ante esto nos preguntamos ¿Dónde quedará el discurso de Carambia?, pero conociendo los personajes no dudo que van a “explicarlo” de la manera más absurda, como siempre.
El cambio neurálgico de esta reforma es que elimina la protección “por defecto” de los ambientes periglaciares y delega en las provincias la potestad de certificar qué áreas cumplen efectivamente una “función hídrica” (es decir, cuáles son verdaderas reservas de agua dulce y cuáles no) y esto va a quedar a criterio del Gobernador Vidal.
Al aceptar este poder, Vidal también asume un riesgo inmenso. Al ser Santa Cruz (y ya no la Nación) la que firme las habilitaciones diciendo “en esta zona periglacial no hay riesgo para el agua“, cualquier derrame, incidente ambiental o problema de sequía en las cuencas locales recaerá con un costo político directo del 100% sobre el Ejecutivo que preside Claudio Vidal y esto se traducirá en votos (a favor o en contra), cuando los entes y ONG ambientalistas comiencen su trabajo de “concientización”, divulgación e información al público que en este tema está claramente polarizado.
En resumen, Vidal no operará desde la ilegalidad, sino que utilizará las nuevas facultades que le otorga la ley (si se aprueba) para reinterpretar el mapa cordillerano de la provincia, transformando zonas que antes eran consideradas reservas intocables, en nuevos polos de desarrollo minero.
Vidal va a aprovechar el “timing” político de esta reforma, en caso de transformarse en ley, para aplicar su plan de expandir la minería en Santa Cruz y hacer todo más fácil para las empresas a las cuales prometió incluirlas en el RIGI.
De acuerdo a las fuentes consultadas del propio gobierno, el inminente viaje a Canadá que planifica del gobernador Vidal para participar en la feria minera más grande del mundo (la PDAC), a principios de marzo de 2026, gira en torno a esto.
El gobernador utilizará la flexibilización de la ley como su principal argumento para atraer capitales, asegurando a las empresas multinacionales que Santa Cruz ofrece ahora “seguridad jurídica” y reglas claras sin la burocracia federal que antes paralizaba los proyectos.
Esto va a ocurrir inexorablemente porque nuestras fuentes así lo aseguran y Carambia y Gadano deberán comerse sus palabras y sus votos, pero como son parte de esta estrategia de la doble moral, no sentirán remordimiento, solo el placer del deber cumplido. (Agencia OPI Santa Cruz)