Entre los hielos eternos y la eterna ignorancia de los que hablan, los intereses de quienes legislan y la demagogia natural de los gobernadores

- Publicidad -

(Por: Rubén Lasagno) – Básicamente el conflicto alrededor de la Ley de Glaciares radica en encontrar (o no) el límite técnico y político entre proteger el agua de forma preventiva y absoluta y permitir el desarrollo de una industria extractiva clave para la economía del país respetando la autonomía de las provincias. Esos son los dos antagonismos que se juegan políticamente en el Congreso.

En el medio hay una fauna de operadores, ignorantes, repetidores de consignas políticas berretas, interesados que esperan con cuchillo y tenedor la apertura de la minería indiscriminada libre de imposiciones y los gobernadores que no son garantía de nada. Imagínense a Claudio Vidal decidiendo qué área periglaciar es o no posible de explotar, teniendo en cuenta que ni siquiera tiene gente capacitada a su alrededor para manejar una Secretaría, debiendo recurrir a segundas y terceras línea del kirchnerismo para recambiar todos los meses puestos de ministros, secretarios y personas a quienes la función pública les queda grande.

El Gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal -
El Gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal –

Ese Gobernador fuertemente vinculado a las mineras, hasta diría que es parte del “lobby minero” en Santa Cruz, va a decidir en aspectos tan fundamentales para la provincia y sus futuros habitantes, como qué áreas les entrega a las multinacionales o cuáles no.

- Publicidad -

Enfrente (o tal vez no tanto, yo diría que a un costado) lo tiene a un “cumple órdenes de Karina Milei”, como el señor Jairo Guzmán, sin pensamiento autónomo, reducido a un repetidor de órdenes, que si maneja la minería en Santa Cruz como maneja sus “ahorros” en las DDJJ, todo indicaría que la provincia va a florecer, pero si tenemos sospechas de cómo hizo su capital, se nos arruga la nariz de solo pensar que este sujeto va a tener semejante responsabilidad de votar en el Congreso lo que Vidal aplique en la provincia.

La repetición sin conocimiento

La ley vigente tenía como compromiso un registro nacional de todos los glaciares y zonas periglaciares, pero ese registro nunca se completó. Entonces, cuando una provincia quería avanzar con una inversión, no había una delimitación clara de dónde comenzaba o terminaba una zona protegida”, dijo Guzmán en un medio local donde no le preguntan más allá de lo que el diputado quiera decir.

Se está intentando instalar que el Congreso quiere destruir los glaciares y eso es totalmente falso. La ley lo dice claramente: no se busca destruir ningún recurso natural”, afirmó el legislador de LLA como si fuera la primera vez que hacen una ley y a la vuelta de la esquina la vulneran. El novel diputado intenta hacernos creer que todos somos idiotas, como si en este país la firma de un papel en el Congreso ha sido el impedimento para que desde la política se haga cualquier cosa.

Sin ir muy lejos la Ley 25.188 de Ética en el Ejercicio de la Función Pública, sancionada en 1999, que exige la presentación de las declaraciones juradas de los diputados y senadores, permite que las valuaciones patrimoniales se hagan al valor fiscal y el valor real de mercado genera, en la práctica, una distorsión fenomenal que desdibuja el verdadero tamaño del patrimonio de los funcionarios públicos y el propio Guzmán es el mejor ejemplo de ello: declaró casi 900 millones de pesos todo en “ahorros”, pero los valores reales de plaza, al menos los bienes declarados y una sospechosa suma de dólares en efectivo (sin estar en una cuenta bancaria) suman un total de 1.900 millones de pesos, que nunca va a explicar cómo lo obtuvo, precisamente, gracias a la misma ley.

Es decir, la existencia de una ley per se, no es ninguna garantía de que la consigna núcleo se cumpla y en esto de decidir qué área se va a explotar en Santa Cruz y dejarlo en manos de un gobernador como Claudio Vidal y legisladores como el propio Guzmán, es un pase directo al fracaso de los objetivos, al menos para el pueblo de Santa Cruz; para ellos, gobierno y legisladores, las mineras y el gobierno nacional, seguro va a ser de un éxito total.

El gobierno provincial está anclado en la esperanza de que el RIGI, que le da todo a las empresas foráneas, además de llevarse los recursos no renovables, llegue como la tabla salvadora de la alicaída gestión del SER que no puede ni tiene la capacidad de autorregenerarse y va en declinación total hacia un 2027 que marca un límite político después del cual la coalición de gobierno no tiene futuro a menos que se “renueve” tras una nueva coalición de Vidal con Javier Belloni o con Guzmán u otro sector de impresentables que igualmente nada le asegura frente al hartazgo de la gente.

Como las ideologías hace rato que dejaron de existir, hoy hay un solo símbolo distintivo de los gobernantes de turnos: el signo pesos (o dólar más estar más acorde a los tiempos). No cabe ninguna duda que en el tramo que resta de acá a las elecciones generables, Vidal y Guzmán puedan terminar trabajando juntos, pero no por la provincia, lo cual sería humanamente loable, sino por sostener sus privilegios y agrandar sus propios patrimonios dejando muy buenas conexiones para sus vidas después de la política.

Para todos ellos, los hielos no son eternos, son tan licuables como su derretimiento por causa de la megaminería mientras les llene los bolsillos de payasos y les permita duplicar, triplicar y/o cuadruplicar sus patrimonios, casi siempre como producto del “ahorro” o de “herencia recibidas”. (Agencia OPI Santa Cruz)

- Publicidad -

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Publicidad -

Más Noticias

Notas Relacionadas

- Publicidad -