El expresidente abrió un canal formal de diálogo con la Casa Rosada tras conversar con la secretaria general. Envió a sus espadas legislativas a negociar gobernabilidad mientras mantiene abiertas sus reservas sobre la conducción libertaria.
Mauricio Macri, presidente del PRO, abrió una mesa de negociación formal con el gobierno de Javier Milei para intentar destrabar la relación política entre ambas fuerzas.
La decisión interna fue informada en el chat de la mesa ejecutiva partidaria tras un contacto directo con Karina Milei, secretaria general de la Presidencia.
El exmandatario encomendó la representación del espacio al jefe del bancada de diputados nacionales, Cristian Ritondo, y al secretario general partidario, Fernando de Andreis.
Ambos dirigentes asistirán este jueves a las 11:00 horas a la Casa Rosada para reunirse con el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
En la sede gubernamental se sumará Eduardo “Lule” Menem, operador clave de la conducción oficialista en La Libertad Avanza.
La desconfianza estructural sigue intacta.
Frente a la cúpula de su partido, Mauricio Macri admitió que mantiene un perfil escéptico sobre la viabilidad de un acuerdo duradero con el Poder Ejecutivo Nacional.
El objetivo inmediato busca coordinar la agenda parlamentaria y ordenar la convivencia partidaria en la Provincia de Buenos Aires.
Desde el entorno del expresidente aclararon que las discusiones no contemplan una alianza electoral ni la integración formal al gabinete nacional.
El oficialismo bajó la expectativa de un pacto de cúpulas.
Desde Balcarce 50 catalogaron el encuentro como una primera reunión de equipos de trabajo sin debate de candidaturas en el horizonte. (Agencia OPI Santa Cruz)