El presidente peruano, José Jerí, oficializó este viernes la declaración de estado de emergencia en la frontera sur con Chile, una medida administrativa que busca contener el incremento de la migración irregular y mitigar su impacto en la seguridad ciudadana de la región. La decisión, comunicada a través de sus canales oficiales, establece un marco legal para reforzar los controles en la zona limítrofe de Tacna mediante operaciones conjuntas que involucran a la Policía Nacional del Perú, la Superintendencia de Migraciones y el despliegue de las Fuerzas Armadas, con el objetivo declarado de impedir el ingreso de personas sin autorización y garantizar el orden interno.
La implementación de esta medida de excepción responde a una escalada de tensión en el paso fronterizo, donde la administración regional de Tacna, encabezada por el gobernador Luis Torres, había solicitado previamente la intervención del gobierno central. La solicitud se fundamentó en los incidentes registrados en la Línea de la Concordia, específicamente en la vía Panamericana Sur, donde grupos de ciudadanos extranjeros han protagonizado bloqueos en el carril de ascenso exigiendo libre tránsito hacia territorio peruano para continuar su desplazamiento hacia terceros países, situación que ha alterado la normalidad en el corredor internacional.
En el plano diplomático, el canciller peruano Hugo de Zela ratificó la postura del Ejecutivo de no permitir el ingreso irregular de ciudadanos al territorio nacional, marcando una línea de acción restrictiva frente a los flujos migratorios actuales. Como mecanismo de gestión bilateral ante la coyuntura, el funcionario confirmó la activación de un Comité Binacional de Cooperación Migratoria con Chile, instancia técnica que iniciará sus funciones el próximo lunes para coordinar respuestas conjuntas entre ambas naciones frente a la presión demográfica en la línea divisoria.
El recrudecimiento de la crisis en el límite sur y la consecuente movilización de migrantes desde Chile hacia Perú coincide, según reportes de medios locales, con el escenario político en el país vecino tras las declaraciones del candidato presidencial chileno José Antonio Kast. El aspirante al gobierno chileno manifestó públicamente su intención de expulsar a los ciudadanos extranjeros en situación irregular en caso de acceder al poder, un discurso que ha funcionado como catalizador para el desplazamiento de personas hacia la frontera y la posterior saturación de los controles migratorios peruanos. (Agencia OPI Santa Cruz)