El Gobierno nacional ratificó su hoja de ruta legislativa para el mes de febrero, centrando el debate en dos ejes que generan fuerte impacto social: la reforma laboral y la baja en la edad de imputabilidad a través de la Ley Penal Juvenil.
Esta decisión se tomó tras una reunión de la mesa política en Casa Rosada. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó que estos proyectos serán el corazón de las sesiones extraordinarias, un período donde el Congreso solo puede tratar temas enviados por el Poder Ejecutivo.
La reforma laboral busca modificar las reglas de contratación y despido actuales. Por otro lado, la Ley Penal Juvenil pretende que menores de edad puedan ser juzgados y cumplir penas de prisión, bajo el argumento oficial de terminar con la impunidad en delitos graves cometidos por jóvenes.
La senadora Patricia Bullrich sostuvo que estos cambios en el Código Penal son necesarios para frenar la delincuencia. Para la Patagonia, este debate es sensible, ya que las estadísticas de seguridad y empleo suelen tener dinámicas propias debido a las distancias y la densidad poblacional.
En la agenda también asoma el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur. Aunque es una prioridad para la cancillería, el rechazo de algunos países europeos pone en duda si los legisladores argentinos darán el debate final este mes o esperarán a las sesiones ordinarias de marzo.
El oficialismo tiene poco tiempo: las sesiones extraordinarias inician el 2 de febrero y terminan a fin de mes. La velocidad con la que se logren los acuerdos en la Cámara de Diputados y el Senado determinará si estos cambios estructurales comienzan a regir antes del invierno. (Agencia OPI Santa Cruz)